¿Cómo pueden los padres hacer más estrecha la relación entre abuelos y nietos?

Fomentando que los niños estén tiempo con sus abuelos, pero no sólo tiempo cargado de tareas y rutinas, (muchas veces, por el trabajo de los padres son los abuelos los que se encargan de llevar a los niños al colegio, de recogerlos, hacer los deberes, que se duchen… en fin de que se cumplan todas las rutinas del día.)  Y con esto se convierten en padres, cuando esa no es su función. Los abuelos por supuesto que pueden ayudar a sus nietos con los deberes, a que se cumplan horarios y rutinas, pero sería bueno, tener tiempo libre para estar con los nietos fuera de los deberes diarios, para jugar, conversar,  compartir…De esta forma conseguiremos que los niños vean a sus abuelos como algo más que sus cuidadores cuando sus papás no están con ellos.

Muchas veces el ir a casa de los abuelos o que estos vengan a casa puede ser un premio o una actividad placentera en sí misma, no solo una cuestión de necesidad porque no están papá y mamá en casa.

¿Que aporta al abuelo una buena relación con sus nietos?

Con el aumento de la edad en la que se es padre, los nietos llegan en una época en la vida en que los abuelos empiezan a tener más tiempo libre, muchas veces coincidiendo con la jubilación, lo que hace que le de un nuevo sentido a su vida y en muchas ocasiones  les ayude a mantenerse ocupados.

Los abuelos con los nietos rejuvenecen, les traen recuerdos de su niñez y de la de sus padres, se divierten, juegan con ellos, les ayudan a mantenerse actualizados ¡cuántas veces son los niños quienes enseñan cosas a sus abuelos!

Según refieren, es una sensación completamente nueva que les genera una inmensa ternura. Al tener más tiempo libre muchas veces intentan recuperar ese tiempo que no pudieron pasar con sus hijos.

Al nacer el niño, los abuelos adquieren un mayor protagonismo en la familia, pues en muchas ocasiones se convierten en los maestros de la educación, y son los que enseñan y ayudan a los padres  a cuidar al pequeño.

¿Qué ofrece un abuelo a su nieto que no pueda ofrecer un padre, un hermano, un primo o cualquier otra persona cercana al niño?

Son todas figuras diferentes, cada uno ocupa su lugar, y no podemos decir que sea ni mejor ni peor. Los abuelos para los nietos son figuras de referencia, fuente de cariño, ternura, mimos… pero también de experiencia. Con los abuelos se puede jugar, se puede hablar, les ayudan a resolver sus tareas y les dan buenos consejos para solucionar los problemas. Sin lugar a dudas los abuelos tienen tiempo, (eso que tanto les falta a los padres) y están encantados a dedicarlo a los nietos, y estos lo saben y lo aprovechan. Con los abuelos se hacen tareas divertidas, como hacer tartas, ir al parque… incluso acompañarles a realizar encargos puede ser toda una aventura cuando se va con un abuelo.

¿Qué significa para un niño su abuelo?

Un abuelo para un niño es una figura con entidad propia. Es más que un educador, un cuidador o un amigo, es alguien que reúne todas esas virtudes y más. El abuelo es alguien que los niños saben que les quiere, que se lo demuestra en las pequeñas cosas del día a día, que es divertido y se puede jugar con él, que en muchas ocasiones es más fácil de convencer que los padres, que es una fuente de experiencia y sabiduría y que pueden recurrir a ellos para que les ayude a resolver sus problemas… pero también es una fuente de confianza y seguridad para el niño. Aunque hay muchas diferencias individuales, y muchas situaciones familiares, lo habitual es que el niño se sienta feliz, querido y protegido cuando está con su abuelo/a.

¿Cómo es la relación entre los abuelos y los nietos?

          A raíz del artículo publicado en la revista La guía del niño sobre la relación entre los abuelos y los nietos, en el que he tenido el placer de colaborar, vamos a escribir esta semana sobre ello.

La relación entre los abuelos y los nietos, es especial. Los abuelos son figuras de referencia para los niños, fuentes de seguridad, de cariño, de mimos, y de refuerzo. A su vez los nietos aportan alegría, ternura, y grandes dosis de felicidad a sus abuelos, quienes se sienten rejuvenecidos jugando y cuidando de ellos.

             La relación entre abuelos y nietos es completamente diferente, a la que se da entre padres e hijos. Los padres ante todo son padres y son los responsables de la educación de los niños. En muchas ocasiones pueden recibir ayuda, de los abuelos o de otras personas. Pero la educación nunca se puede delegar.

Es por eso que los abuelos se sienten más libres y pueden disfrutar de los nietos. No dejan de ser responsables de ellos, pero de otra manera. Ellos ya educaron a sus hijos, bien o mal, pero ya lo hicieron, y ahora, aunque lo ideal es que mantengan las mismas pautas de educación y las mismas normas y límites  que han establecido sus padres, todo se hace de una forma mucho más relajada, y con una menor presión. La experiencia juega a su favor, y esto hace que relativicen los problemas surgidos, que en ocasiones se hacen un  mundo para los padres.