Fomentando que los niños estén tiempo con sus abuelos, pero no sólo tiempo cargado de tareas y rutinas, (muchas veces, por el trabajo de los padres son los abuelos los que se encargan de llevar a los niños al colegio, de recogerlos, hacer los deberes, que se duchen… en fin de que se cumplan todas las rutinas del día.) Y con esto se convierten en padres, cuando esa no es su función. Los abuelos por supuesto que pueden ayudar a sus nietos con los deberes, a que se cumplan horarios y rutinas, pero sería bueno, tener tiempo libre para estar con los nietos fuera de los deberes diarios, para jugar, conversar, compartir…De esta forma conseguiremos que los niños vean a sus abuelos como algo más que sus cuidadores cuando sus papás no están con ellos.
Muchas veces el ir a casa de los abuelos o que estos vengan a casa puede ser un premio o una actividad placentera en sí misma, no solo una cuestión de necesidad porque no están papá y mamá en casa.



