El sentido del humor en los niños (V)

¿A patir de qué edad entienden los niños los chistes? ¿Cuáles les gustan más? 

Depende del tipo de chiste, mientras son pequeños, todavía no los entienden, y les hacen más gracia las tonterías, las caídas… a los seis años ya son capaces de entender chistes más sencillos, mientras que la ironía, no la suelen entender hasta los ocho. Cuando se habla de forma irónica a niños menores de ocho años muchas veces lo viven como una mentira, pues todavía no son capaces de entender el doble sentido y esto puede hacer que se enfaden y que interpreten la ironía del adulto como una mentira.

El sentido del humor en los niños (IV)

¿Qué hace reír a los niños de 4-6 años? ¿Y a los de 6-8?

Cuando los niños son pequeños se ríen de muchas cosas, la música, las canciones, los bailes, las cosquillas… cualquier gracia que les proporciona el adulto hace que el niño se ría.

Cuando ya son más mayores, de 4 a 6 años, están en la edad de reírse de las “tonterías”, como por ejemplo las caídas tontas de los dibujos, de las “bobadas” que hacen los muñecos, además de los temas “escatológicos”, que en esta edad les parecen muy divertidos. Según van creciendo entienden más las cosas, y a partir de los seis años de edad pueden entender bromas más elaboradas, y ellos también pasan a elaborarlas.

El sentido del humor en los niños (III)

Después de unos días de descanso que, sin duda, nos habrán ayudado para recuperar fuerzas y desconectar de nuestra rutina diaria, seguimos con la serie de posts dedicados al sentido del humor en los niños:

¿Qué características o rasgos definen a un niño con sentido del humor           

La risa y la alegría son muy buenos indicadores del sentido del humor de un niño. Niños risueños, que se ríen fácilmente, que se les ve alegres…

¿Cuándo aparece el sentido del humor en los niños? 

 La primera aparición de la sonrisa en los niños es fisiológica, los músculos se relajan y aparece la forma de la sonrisa en el niño. Pero rápidamente el niño aprende la “sonrisa social”, sabe que cuando se ríe, además de proporcionar una sensación agradable, consigue la atención y las risas por parte de los adultos, lo que refuerza la risa en el niño, y haga que esta se produzca aún más. Bebes de apenas meses, ya son capaces de reírse, y es algo que les gusta.

El sentido del humor en los niños (II)

Un niño que tiene sentido del humor, que es alegre, bromista, ¿es así por su carácter natural o por el entorno en el que vive? ¿Qué papel juega cada uno de estos factores? ¿Cómo pueden los padres fomentar el sentido del humor de los niños?

Hay niños que desde pequeños son más positivos que otros, más risueños, que se ríen más. Si nuestro hijo es así, ¡fenomenal!, potenciemos sus risas, su sentido del humor… pero si no es así, no pasa nada, los adultos podemos hacer mucho para potenciar el sentido del humor de los niños. Para eso:

  •  Paso 1: Crear un buen ambiente. La confianza es clave para que se desarrolle el sentido del humor.
  •  Paso 2: Reír y aprender, se puede aprender a vivir la vida de forma divertida.
  •  Paso 3: Afrontar los problemas desde el punto de vista del humor. Necesitamos relajarnos, pensar que haría otro en mí lugar, y como me ven los demás.

No olvidemos que los niños aprenden por modelado, y que sus principales modelos son sus adultos de referencia, principalmente sus padres. Si ven que sus padres se ríen, se toman la vida con humor, no están continuamente malhumorados ni enfadados les será más fácil fomentar el sentido del humor.

El sentido del humor en los niños (I)

En base a una entrevista realizada para la revista Guía del Niño, os propongo, para estos próximos días, hablar del sentido del humor en los niños, veremos cuándo aparece, qué beneficios tiene, cómo potenciarlo en los más pequeños…

El sentido del humor es una forma de enfrentarse a la vida, de ver la vida de forma positiva, de vivir con fuerzas, con ganas y con energía.

El sentido del humor es la capacidad para:

  1. Crear Humor: percibir relaciones de forma insólita y divertida, el gusto por reír.
  2. Apreciar y buscar el humor. Tener una predisposición positiva hacía el humor, tomar un punto de vista sobre la vida desenfadado.
  3. Afrontar contrariedades o problemas con una visión positiva. Esto nos ayuda a relativizar y a poner distancia de los problemas. 
  4. Nos ayuda a acercarnos a los otros y reducir tensiones en los grupos, a divertir. Comunicación y relación social. 

Optimismo

El optimismo es uno de los tópicos que más interés ha despertado entre los investigadores de la psicología positiva. Puede definirse como una característica disposicional de personalidad que media entre los acontecimientos externos y la interpretación personal de los mismos.

El optimismo es la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables. Es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia, descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir. La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y una actitud pesimista radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo. El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades.

En general, parece que las personas más optimistas tienden a tener mejor humor, a ser más perseverantes y exitosas e incluso a tener mejor estado de salud física. De hecho, uno de los resultados más consistentes en la literatura científica es que aquellas personas que poseen altos niveles de optimismo y esperanza (ambos tienen que ver con la expectativa de resultados positivos en el futuro y con la creencia en la propia capacidad de alcanzar metas) tienden a salir fortalecidos y a encontrar beneficio en situaciones traumáticas y estresantes.

Dejemos atrás lo que pasó y abrámonos a lo nuevo, aquí y ahora. Aprendamos a confiar en nosotros mismos, disfrutemos, olvidémonos del miedo, fomentemos nuestra creatividad y comunicación. En este 2012 tomemos el timón de nuestra vida y disfrutémoslo.

Os dejo el último anuncio de Martini, que echa mano de esta actitud positiva para enfrentarse a la vida: “Luck is an attitude!”

El olfato, del marketing sensorial al marketing vivencial

De igual forma que se ha estudiado con la música, la iluminación… se ha comprobado que los ambientes agradables de compra, desde el punto de vista de los olores, afectan de forma positiva a los niveles de estimulación o excitación de consumo (Wakefield y Baker, 1998).

Numerosos estudios han concluido, en esta línea, que la generación de aromas atractivos mejora la percepción del punto de venta y produce reacciones emocionales agradables en los consumidores (Bitner, 1992).
La presencia de un aroma agradable en el establecimiento comercial redunda en una evaluación más positiva de los productos que se ofrecen, si lo comparamos con situaciones de consumo sin aroma (Kirk-Smith y Boo, 1987; Spangenbert et al, 1996).
Los olores y aromas son, en definitiva, un excepcional mecanismo para ayudarnos a pasar de lo puramente sensorial a lo realmente experiencial y vivencial, es por ello que cada vez de forma más patente podemos comprobar como los distintos establecimientos apuestan por una identidad olfativa propia, por un olor corporativo, que los diferencia de su competencia y que nos permite identificarlos incluso con los ojos cerrados.
Otra aplicación muy interesante a nivel comportamientos es la que se está aplicando en los lugares de trabajo, se estudia la influencia de los aromas en la creación de espacios más agradables para el trabajo, que reduzcan el estrés y que favorezcan el bienestar de los trabajadores.
Todo un reto el queda por descubrir.

El olfato, el sentido más emocional

Los olores estimulan el sistema límbico, que es la parte responsable de las respuestas emocionales (Ellen y Bone, 1998).
En muchos casos los olores son difíciles de etiquetar de manera general, ya que el olfato es un sentido que está vinculado con las experiencias pasadas, pudiendo provocar sensaciones diferentes para cada uno de nosotros.
Los olores pueden generarnos multitud sensaciones:
  • Relax
  • Estrés
  • Alegría
  • Tristeza…
Por tanto los olores y aromas tiene la capacidad de influir en nuestro estado de ánimo (Baron, 1990; Ehrlichman y Bastone, 1992; Kanastko, 1993), como veremos más adelante, utilidad muy interesante para los establecimientos comerciales.
Los buenos olores se posicionan con la vida, con imágenes gratas (Alonso et al. 2005)…
  • Jardines
  • Flores
  • Higiene
  • Limpieza…