Selectividad: Atracones de estudio a última hora… está prohibido. Colaboración con teinteresa.es

SelectividadOs adjunto la colaboración realizada con Silvia Pozo Martínez en relación a los próximos exámenes de selectividad:

 

  • La noche anterior al examen lo principal es dormir bien y no darse el atracón de última hora, ya que es fundamental de cara a hacer bien los exámenes.
  • Es bueno beber agua antes y durante el examen ya que hay estudios que relacionan el rendimiento cognitivo con una correcta hidratación.

Tan solo 13 días faltan para que cimiencen los exámenes de Selectividad. Las primeras en dar el pistoletazo de salida son Asturias, La Rioja, País Vasco y Navarra. Los nervios, la ansiedad y el estrés que se acumulan antes de los exámenes se añaden al problema de plazas cubiertas.

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y psicóloga, Silvia Álava Sordo, asegura que no hay que pensar en ello sino que “lo primero es aprobar selectividad y sacar la mejor nota posible y una vez cumplido este objetivo, será cuando se gestione qué es lo que se va a hacer y ver si hay o no plazas, porque si se deja que entre la preocupación, puede llegar a interferir en la realización del examen, ponerse más nervioso y hacerlo peor”.

Los atracones el día de antes son una locura

Álava destaca que la noche anterior al examen lo principal es dormir bien y no darse el atracón de última hora, ya que es fundamental de cara a hacer bien los exámenes. “Quedarse toda la noche sin dormir, es muy peligroso, porque puede tener el efecto contrario y hacer que te quedes en blanco en un examen. Dormir bien y respetar el horario de sueño y vigilia va a ser fundamental”, señala.

También es recomendable realizar un ejercicio de relajación antes de acostarse. “Tumbarse en la cama, dejando el cuerpo como muerto, que se sienta como pesa el cuerpo e incluso imaginándose en algún sitio que guste y que sea relajante, como la imagen de la playa. Después que se visualicen haciendo el examen, haciéndolo bien, estando tranquilos y relajados, visualizando una nota positiva, pero realista”, cuenta la directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes.

Nada de mirar los apuntes antes de entrar al examen

La psicóloga Silvia Álava aconseja evitar estudiar y repasar “compulsivamente” poco antes de examen. La memoria ya no va a retener más información y lo único que puede provocar es un bloqueo indeseado. Además, hay que partir del hecho de que se ha preparado el examen y que se llevan todas las partes bien estudiadas.

“Cuando se llega al examen se recomienda intentar no contagiarse del ambiente de histeria que se produce antes de entrar a la prueba. Hay veces que es mejor salir de ese ambiente, ir al baño y lavarse la cara con agua fría, o ir a la cafetería y despejarse un poco, y evitar que los nervios aumenten”, continúa Álava.

También es bueno beber agua antes y durante el examen ya que hay estudios que relacionan el rendimiento cognitivo con una correcta hidratación. Por otro lado, “beber agua a sorbitos  hace que el nivel de ansiedad pueda bajar porque evitamos la sensación de boca seca que se asocia con la misma”, cuenta la directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes.

Si durante el examen el alumno se queda en blanco, que ¡no cunda el pánico! “Si hace falta, se cierran los ojos, respirar profundamente y beber si es posible agua. Saltarse la pregunta que no se sabe y pasar a la siguiente, y hacer el examen lo mejor posible. Es muy importante manejar también el mensaje que nos estamos dando y tiene que ser: ‘Yo puedo hacerlo. He aprobado exámenes muy difíciles, he aprobado bachiller que es un curso muy difícil, por lo que puedo aprobar la Selectividad'”.

La respiración es clave para la relajación

Silvia Álava Sordo dice que es muy importante controlar el estado de nervios y el estado de ansiedad que muchas veces tiene el alumno. Algunas técnicas de relajación son las siguientes:

- La respiración, que “consiste en coger el aire por la nariz e inspirar despacio e intentar llevarlo hacia la zona del abdomen les puede ayudar mucho. Respirar despacio y hondo”.

- También tener una visualización positiva, es decir, imaginarse haciendo el examen y haciéndolo bien, porque justamente la tendencia suele ser la contraria. Una imagen positiva, imaginándose aprobando y haciéndolo bien es un elemento que puede ser muy bueno y puede ser muy potente de cara a controlar bien los nervios y la ansiedad en el examen

Leer más:  Atracones de estudio a última hora…está prohibido  http://www.teinteresa.es/educa/Atracones-estudio-ultima-horaesta-prohibido_0_1142287198.html#WaQ11ie2Y2BHkdE6

 

Leer con valor: Concurso de lectura para niños de 3 a 16 años

Leer con valor

Os adjunto esta iniciativa para fomentar la lectura en familia: que los niños comiencen con la lectura y que les encanten los libros, para ello hay dos elementos fundamentales:

  • El modelado: el ejemplo del entorno familiar: si vosotros sois lectores, vuestros hijos leerán.
  • Encontrar libros adecuados a su edad y nivel lector.

Para ello, se ha creado el concurso Leer con valor y con el apoyo del Grupo Editorial Everest y 24symbols, que garantizarán que si participáis, ganáis.

Podéis inscibiros en al web http://www.leerconvalor.org/ donde os regalarán un libro en el formato que queráiss; y, si además participáis en la prueba de lectura que os plantéan después, podéis ganar fantásticos premios.
¿Os apuntáis al reto de Leer con valor? seguir leyendo en www.leerconvalor.org/

Nuevas fechas para el Taller “Técnicas de Estudio y Control de la Ansiedad ante los exámenes”: sábados 15, 22 y 29 de Marzo y 5 de Abril de 10 a 14 horas

“Nuestro objetivo es que los estudiantes aprendan a poner en marcha las estrategias y habilidades de estudio necesarias para llevar a cabo un aprendizaje activo, autónomo y con mejores resultados”.

Cartel Técnicas de estudio

Un taller para aquellos que necesitan aprender a controlar su ansiedad en el ámbito académico y mejorar sus técnicas de estudio.

Al empezar nuestra escolarización nadie nos enseña cómo tenemos que estudiar y es habitual que conforme avanzamos en las distintas etapas vayamos aprendiendo y aplicando nuestros propios métodos de estudio. Sin embargo, debido a la elevada exigencia académica de hoy en día, es imprescindible contar con un método de estudio eficaz que vaya más allá de la aplicación de estrategias intuitivas y espontáneas que muchas veces son poco eficaces.

Afortunadamente, ¡podemos aprender a estudiar!, y este taller pretende entrenar a los estudiantes en las diversas estrategias y técnicas, entendiéndolas como una serie de recursos y habilidades generales que potencian desde aspectos más emocionales –como la motivación– hasta estrategias de tipo cognitivo, pasando por el control de variables ambientales que influyen directamente en nuestra actividad como estudiantes.

¿A quién va dirigido?

El curso va dirigido a todos aquellos estudiantes que necesitan aprender tanto a gestionar mejor su tiempo de estudio, como a obtener el máximo provecho de sus horas de dedicación, y que desean conocer y adquirir herramientas útiles para poder mejorar su rendimiento y sus resultados académicos.

¿Cómo se abordan los objetivos del curso?

El aprendizaje de una habilidad se adquiere con la práctica. Por eso el Taller de Técnicas de Estudio y Control de la Ansiedad ante los exámenes tiene un diseño eminentemente práctico, y cuenta con todos los recursos pedagógicos y psicológicos que son necesarios para el logro de los objetivos marcados.

Las prácticas se realizan en grupo, para que podamos enriquecernos mutuamente, con las diversas experiencias.

Para facilitar al máximo estos objetivos, los grupos serán muy reducidos (alrededor de 12 personas) y se dividirán en función de la edad de los asistentes

Más información en el Dossier taller Técnicas de estudio.

Apúntate ya en el Centro de Psicología Álava Reyes: llamando al teléfono 917672031  o mediante el correo electrónico info@alavareyes.com

Diferenciemos entre el TDAH y el niño “despistado”.

Niño despistado           Hay niños que les cuesta más concentrarse que a otros, y que se despistan con una mayor facilidad. Pero eso no significa que todos los niños despistados tengan un déficit de atención. La atención es algo que hay que entrenar, y los niños poco a poco se irán enfrentando a tareas más complejas y más largas que les requerirán un mayor esfuerzo y una mayor atención sostenida.

De todas formas, pongamos atención cuando observemos que el niño es incapaz de mantener la atención:

  • En periodos cortos de tiempo,
  • En todas las situaciones,
  • Tanto en casa como en el colegio,
  • Independientemente del día que sea, la hora, o con la persona que esté,
  • Y si los profesores nos dicen que el niño no atiende en clase, que esto conlleva que no sigue las explicaciones y no consigue trabajar él solo…

 En esos casos, conviene pedir ayuda a un profesional para poder hacer una evaluación en profundidad y poder descartar un problema clínico. 

5 Técnicas útiles para estudiar con niños inquietos o despistados (I)

Niños despistado y aburridoHay niños que por su naturaleza, por su personalidad, son más despistados que otros. Pero eso no implica que no se pueda trabajar con ellos para poder mejorar.     No olvidemos que los niños aprenden por modelado y sus principales figuras de referencia son sus padres. Es importante que demos a los niños un modelo atento y organizado.

A los niños se les puede enseñar desde bien pequeñitos a estar atentos a sus cosas, a guardarlas en su sitio para luego no tener que buscarlas y no perderlas. Y a responsabilizarse de sus cosas, que ellos ayuden a preparar la mochila del cole, que les digamos que puedan meter ellos el bocadillo, que ayuden a preparar el material de las extraescolares… Todo esto ayuda a que el niño cada vez vaya siendo más autónomo, más maduro, y que se haga responsable de sus cosas. Si lo hacemos de esta forma, cuando el niño tenga que empezar a hacer deberes o a estudiar, será una prolongación de su responsabilidad, y verá natural y normal que sea él quien se tiene que hacer responsable de sus deberes.

Cuando un niño es despistado, no nos vale colgarle ese cartel y no exigirle que esté pendiente de sus cosas o que no pueda hacer los deberes solos; sino que tendremos que trabajar con él para que vaya mejorando su “despiste”.

 Cinco pasos a seguir con niños despistados:

  1. Desde pequeños deben responsabilizarse de sus cosas, que no vean que no es necesario recoger sus juguetes o estar pendientes de ellos porque otros adultos los van recoger o a guardar.
  2. Si pierden algo, no hay que reponerlo de inmediato. Tienen que aprender el coste de haberlo perdido.
  3. Cada cosa tiene un sitio. Establezcamos con el niño dónde vamos a poner cada cosa, y mantengamos su sitio.
  4. Trabajemos los hábitos desde bien pequeños, no esperemos a que sean “mayores”. Todos los días nos podemos sentar un ratito a trabajar en la mesa de estudio, en el mismo sitio a la misma hora a leer, hacer letras…
  5. Establezcamos tiempos cortos de trabajo, y poco a poco los iremos alargamos. No pretendamos que los niños estén horas trabajando ellos solos. Se pueden fijar periodos de trabajo de 20-25 minutos, y después establecer un descanso de 5 minutos.

“El rasgo de personalidad que define a las personas que llegan lejos en la vida”, Ana Lee Duckworth en el Diario El Confidencial

Angela Lee Duckworth

Ni la sangre, ni el sudor ni las lágrimas, que diría Winston Churchill. Ni siquiera una gran inteligencia, una billetera voluminosa o un carisma sobrenatural pueden explicar por sí mismos por qué una persona llega lejos en su carrera y por qué otras fracasan a pesar de contar, en apariencia, con las condiciones necesarias. Hay tantos factores que explican el éxito personal que, en muchos casos, resulta trabajo baldío intentar seleccionar uno de ellos por encima de los demás. Sin embargo, seguimos haciéndolo, seguramente porque nos gusta simplificar un mundo que cada vez parece más complejo a nuestros ojos.

No obstante, en ocasiones este tipo de fórmulas pueden ayudarnos a comprender el mundo que nos rodea y, aunque quizá no sean la panacea, sí contribuye a enfrentarnos con el día a día con otra filosofía. Por eso resulta particularmente interesante la breve pero sustanciosa charla que Angela Lee Duckworth impartió en Ted el pasado mes de abril, en la que señalaba cuál es, tras diversas investigaciones, la cualidad que poseen todas las personas que triunfan: las agallas, o en inglés, grit, como en la película de los hermanos Coen Valor de ley (True Grit, 2011).

 “Los estudiantes que llegan más lejos no son los más inteligentes, sino los más perseverantes”

Como contó en la charla, Duckworth dejó a los 27 años su bien pagado trabajo en el mundo de la consultoría por un empleo “aún más exigente”, en sus propias palabras: ser profesora. Concretamente, matemáticas de séptimo curso en una escuela pública de Nueva York, con alumnos de entre doce y trece años. Un auditorio complicado del que aprendió mucho más de lo que podría haber sospechado en un primer momento.

La relativa importancia de la inteligencia

Poco después de comenzar su andadura como profesora, y tras analizar por primera vez las calificaciones académicas obtenidas de exámenes y trabajos, Duckworth reparó en que el coeficiente intelectual de los estudiantes tan sólo marcaba una pequeña diferencia. Es más, muchos de los mejores alumnos no tenían una inteligencia explosiva. Trabajando duro, todos los alumnos podían alcanzar los objetivos, por muy complicados que estos fuesen. ¿Qué era, entonces, lo que estaba ocurriendo?

 “La vida y la escuela dependen de mucho más que de la habilidad para aprender rápida y fácilmente”

Duckworth daría con la clave unos cuantos años después, cuando finalmente llegó a la conclusión de que era necesaria “una mejor comprensión de los estudiantes y del proceso de aprendizaje desde una perspectiva motivacional y psicológica”. La profesora recuerda que, por mucho que el discurso educativo haya hecho hincapié en la inteligencia emocional durante las últimas décadas, el coeficiente intelectual sigue siendo la variable más utilizada para juzgar a los alumnos, cuando otro tipo de cualidades incuantificables como la determinación o las consabidas agallas son igual o incluso más relevantes.

“La vida y la escuela dependen de mucho más que de la habilidad para aprender rápida y fácilmente”, explicó la docente de origen asiático durante su paso por Ted. Una afirmación que le hizo acudir a la Universidad a estudiar psicología y, posteriormente, a analizar grupos de estudiantes, de militares de la escuela de West Point y del concurso de Gramática nacional para conocer el perfil de aquellos que continuaron con su trabajo hasta las últimas consecuencias y salieron victoriosos en el intento. Dicha encuesta tuvo en cuenta un gran número de variables, que iban desde el nivel socioeconómico de la familia hasta la seguridad que sentían los niños cuando iban a la escuela. Los resultados fueron claros: la determinación es lo más importante, especialmente en aquellos casos en los que los niños tenían peligro de abandonar la escuela por sus circunstancias personales o por el entorno del que provenían.

Como recuerda Duckworth citando a Carol Dwerck, profesora de psicología de la Universidad de Stanford, “la habilidad para aprender no es siempre la misma, sino que se puede cambiar a través del esfuerzo”. Obvio pero acertado: el esfuerzo contribuye a la neuroplasticidad del cerebro, y aquellos más perseverantes lo eran aún más después de incurrir en un fallo, como explica la profesora, puesto que “no creen que ese fallo sea una condición permanente”.

Fuerza, voluntad y éxito

La profesora ha creado un grupo de investigación en la Universidad de Pensilvania destinado a analizar de manera cuantitativa la determinación, con el objetivo de comprender de qué manera esta puede determinar el éxito profesional y personal. “Tenemos que tomar nuestros datos y justificar nuestras ideas a través de ellos y comprobar que realmente funcionan”, explicó Duckworth para concluir la charla. “Tenemos que estar dispuestos a fracasar, a equivocarnos, a volver a comenzar de nuevo, pero esta vez, con la lección aprendida”.

 “Todo aprendizaje moviliza la racionalidad y las emociones del estudiante”

Parece ser que las agallas están de moda, puesto que también dan su nombre al último trabajo del colaborador de El Confidencial Mario Alonso Puig y Premio Espasa de Ensayo, El cociente agallas. Como aseguraba el antiguo neurocirujano en una reciente columna, este nuevo coeficiente es “la fuerza que desarrolla el carácter de una persona, la que nos permite que sigamos adelante contra viento y marea”.

Puig recuerda que, hasta la irrupción de Daniel Goleman y su reivindicación de la inteligencia emocional, lo racional siempre había prevalecido por encima de las emociones. Sin embargo, las últimas investigaciones han puesto de manifiesto que el aprendizaje utiliza casi por igual ambos aspectos de la experiencia humana, que se complementan entre sí y no pueden entenderse de manera separada. Una persona inteligente pero desmotivada llegará mucho menos lejos que aquel que quizá no pueda presumir por su brillantez, pero sí persevere en su cometido y no se rinda cuando las primeras dificultades aparezcan. Y como bien sabe todo ciudadano del siglo XXI, las dificultades aparecerán, y en abundancia.

Taller “Técnicas de estudio y control de la ansiedad antes los exámenes” 26 y 27 de Diciembre y 2 y 3 de Enero, en horario de 10 a 14h

study-tipsEl Centro de Psicología Álava Reyes organiza una nueva edición del taller “Técnicas de estudio y control de la ansiedad antes de los exámenes” para chicos y chicas a partir de 12 años, los días 26 y 27 de Diciembre y 2 y 3 de Enero, en horario de 10 a 14h.

Al empezar nuestra escolarización nadie nos enseña cómo tenemos que estudiar y es habitual que conforme vamos avanzando en las distintas etapas escolares vayamos aprendiendo y aplicando nuestros propios métodos de estudio. Sin embargo, debido a la elevada exigencia académica que existe hoy en día, es imprescindible contar con un método de estudio eficaz que vaya más allá de la aplicación de estrategias intuitivas y espontáneas que muchas veces son poco eficaces.

Afortunadamente, ¡podemos aprender a estudiar!, y este curso pretende entrenar a los estudiantes en las diferentes estrategias y técnicas de estudio, entendiéndolas como una serie de recursos y habilidades generales que potencian desde aspectos más emocionales como  la motivación, a  estrategias de tipo cognitivo, pasando por el control de variables ambientales que influyen directamente en nuestra actividad como estudiantes.

¿A quién va dirigido?

El curso va dirigido a todos aquellos estudiantes que quieren aprender tanto a gestionar mejor su tiempo de estudio, como a conseguir sacar el máximo provecho de sus horas de estudio, y que deean conocer y aprender herramientas útiles para poder mejorar su rendimiento y sus resultados académicos.

¿Qué contenidos de abordan?

  • Módulo I: “Aprender a motivarse y conseguir una buena actitud en el estudio”.
  • Módulo II: “Aprender a organizarse”.
  • Módulo III: “Aprender un buen método de estudio”
  • Módulo IV: “Como no ponerse nervioso en los exámenes”

El aprendizaje de una habilidad se adquiere con la práctica. Por eso nuestro curso de Técnicas de Estudio y Control de la Ansiedad ante los exámenes tienen un diseño eminentemente práctico, y se contará con todos los recursos pedagógicos que sean necesarios para el logro de los objetivos marcados.

Para facilitar al máximo estos objetivos, los grupos serán muy reducidos (alrededor de 10 personas como máximo) y se dividirán en función de la edad de los asistentes.

Abierto el plazo de inscripción: 10% de descuento si te apuntas con más de 1 mes de antelación.

Toda la información en la web del Centro: www.alavareyes.com o en los teléfonos 917667028 – 917672031

Ocho millones de sonrisas y lágrimas con la vuelta al cole: colaboración con teinteresa.es

  • vuelta-cole-nueva-rutinaA la puerta del cole vuelven los atascos, las prisas y las sonrisas y las lágrimas de los más peques.
  • Levantarse pronto es otro impedimento para los niños, después de un verano casi sin horarios.

Empiezan a llenarse las aulas con la llegada de septiembre. La mayor parte de los alumnos más pequeños se incorporan o reincorporan a las clases este lunes aunque las fechas, como cada año, varían en función de las comunidades.

Los primeros fueron los andaluces del primer ciclo de Educación Infantil, que iniciaron actividades el lunes de la semana pasada, y los últimos serán los estudiantes aragoneses de Bachillerato, que empiezan el 19.

En el resto de España, los alumnos de Infantil y Primaria han empezado el día 5 en Navarra y el 6 en País Vasco, y comenzarán el 9 en Madrid, Galicia, La Rioja, Comunidad Valenciana, Murcia y Canarias, en Gran Canaria se retrasa al 10 por coincidencia con festivo local; el 10 de septiembre en Andalucía, Castilla y León y Castilla-La Mancha, el 11 en Aragón, el 12 en Extremadura, Cantabria y Asturias, y el 13 en Baleares.

Por su parte, los estudiantes de ESO y Bachillerato comienzan el día 9 en Navarra, el 10 en Madrid, el 11 en Murcia y Canarias, el 12 en La Rioja, el 12 y el 16, respectivamente, en Extremadura; el 13 en Cataluña y Baleares, el 15 en Andalucía, el 16 en Galicia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y la ESO en Aragón; el 17 en Castilla y León y el 19 el Bachillerato en Aragón

A la puerta del cole vuelven los atascos, las prisas y las sonrisas y las lágrimas de los más peques, que aunque van con ilusión por volver a ver a los amigos, separarse de mamá después de todo el verano es difícil. Además, levantarse pronto es otro impedimento para los niños, después de un verano casi sin horarios. ¿Qué hacer para conseguir levantar a los pequeños con tiempo suficiente para llegar al cole?

La clave es levantarse con tiempo suficiente para dar tiempo a despertarse

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y psicóloga, Silvia Álava Sordo destaca que lo ideal hubiera sido “retomar las pautas de sueño y vigilia una semana antes del comienzo del colegio. Así se evita adaptarnos al nuevo horario el día de antes. Eso sería lo perfecto. Para eso es fundamental vigilar a qué hora se acuestan los niños. Si el pequeño se tiene que levantar a las 7 de la mañana, no puede ser que acueste a las 11 de la noche. Lo primero es fijar la hora de dormir”.

Pero si esto no se ha cumplido, también es muy importante tener en cuenta que los niños necesitan tiempo por las mañanas, tiempo para levantarse, lavarse los dientes, vestirse o desayunar. La psicóloga Silvia Álava Sordo recuerda que “el tiempo de un niño no es el tiempo de un adulto. No se puede calcular el tiempo en función de lo que tardaría un adulto, sino en función de lo que tardan los niños”.

Un error, que además se comete a menudo, es “despertar más tarde a los pequeños para que duerman más y luego se lleva a los pobres corriendo. Esto hay que evitarlo por la mañana para no agobiarles. Es mejor acostarles antes que meterles prisa desde por la mañana”.

Los chicos y chicas que van al instituto van más tranquilos porque suelen saber a dónde van y tienen sentimientos encontrados: “por un lado, están  contentos porque ven a sus amigos y por otro lado, desilusionados por volver a estudiar, a los deberes y exámenes”. No suelen querer ir acompañados por los padres y es el momento en el que empiezan a sentir la independencia.

No hay que alargar las despedidas a la puerta del cole

El primer día de cole es fundamental transmitir a los niños un mensaje positivo. “‘Qué bien que vas a ir al colegio, que vas a aprender un montón’ o si los niños ya han ido antes al cole es un mensaje de ‘vas a ver a tus amigos otra vez (diciéndoles los nombres)’, además de motivarles con las cosas nuevas que suelen llevar al cole”, asegura la directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes.

Aunque muchos niños vuelven o empiezan el cole con una gran sonrisa e ilusión por lo nuevo, son muchos los que no quieren separarse de papá y mamá y los llantos surgen antes de entrar a las aulas

Silvia Álava Sordo explica que los mejor “es no alargar demasiado las despedidas. Hay que llegar con los niños, darles un besito, decirles que se lo van a pasar muy bien y darse media vuelta, ya que en cuanto los pequeños vean a sus compañeros de juego, se olvidarán de llorar”. Esta psicóloga asegura entre risas que la mayoría de las veces lo pasan peor los padres que los niños.

“Si tuviéramos una mirilla, nos daríamos cuenta que en cuanto nos vamos, se quedan encantados jugando con los demás”, cuenta Silvia Álava Sordo. “Cuando se les va a recoger, es el momento de preguntar a la profesora por cómo ha estado en la clase, sobre todo por los peques que se han llevado un buen disgusto a la entrada”.

Las madres y los padres tienen que quedarse tranquilos porque los niños se adaptan con facilidad y van preparados para su entrada al colegio. “Si los peques ven que los padres lo pasan mal, ellos van a sentir esa angustia, porque tienen una gran capacidad de observación y su aprendizaje se basa en el modelado, copiar lo que hacen los padres”, señala esta psicóloga.

El segundo día ya van más tranquilos

Álava Sordo explica que “cuando son pequeños el segundo día todavía puede haber un poco de reticencia a la hora de entrar al cole”, pero es mucho más fácil que el primero. En el primer día, “el nivel de nervios es mayor por la incertidumbre de qué va a pasar, pero el segundo día de colegio, ese nivel de incertidumbre se ha reducido. Ya saben dónde van”.

Artículo escrito por Silvia Pozo Martínez: Leer más:  Ocho millones de sonrisas y lágrimas con la vuelta al cole  http://www.teinteresa.es/educa/millones-sonrisas-lagrimas-vuelta-cole_0_989902005.html#WaQ173QwdCQY4rgg

Selectividad: Estudiar hasta el último segundo… está prohibido, colaboración para teinteresa.es

Selectividad teinteresa.esOs adjunto la última colaboración realizada con Silvia Pozo Martínez, para teinteresa.es

  • La psicóloga Silvia Álava destaca que la noche anterior al examen lo principal es dormir bien y no darse el atracón de última hora.
  • Es bueno beber agua antes y durante el examen ya que hay estudios que relacionan el rendimiento cognitivo con una correcta hidratación.

La Selectividad vuelve en septiembre con la convocatoria extraordinaria en 12 comunidades de España. Los alumnos deberán enfrentarse de nuevo a los exámenes para poder acceder a la universidad. Los nervios, la ansiedad y el estrés que se acumulan antes de los exámenes se añaden al problema de plazas cubiertas.

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y psicóloga, Silvia Álava Sordo, asegura que no hay que pensar en ello sino que “lo primero es aprobar selectividad y sacar la mejor nota posible y una vez cumplido este objetivo, será cuando se gestione qué es lo que se va a hacer y ver si hay o no plazas, porque si se deja que entre la preocupación, puede llegar a interferir en la realización del examen, ponerse más nervioso y hacerlo peor”.

Qué hacer la noche de antes

Álava destaca que la noche anterior al examen lo principal es dormir bien y no darse el atracón de última hora, ya que es fundamental de cara a hacer bien los exámenes. “Quedarse toda la noche sin dormir, es muy peligroso, porque puede tener el efecto contrario y hacer que te quedes en blanco en un examen. Dormir bien y respetar el horario de sueño y vigilia va a ser fundamental”, señala.

También es recomendable realizar un ejercicio de relajación antes de acostarse. “Tumbarse en la cama, dejando el cuerpo como muerto, que se sienta como pesa el cuerpo e incluso imaginándose en algún sitio que guste y que sea relajante, como la imagen de la playa. Después que se visualicen haciendo el examen, haciéndolo bien, estando tranquilos y relajados, visualizando una nota positiva, pero realista”, cuenta la directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes.

Repasar antes de examen está prohibido

La psicóloga Silvia Álava aconseja evitar estudiar y repasar “compulsivamente” poco antes de examen. La memoria ya no va a retener más información y lo único que puede provocar es un bloqueo indeseado. Además, hay que partir del hecho de que se ha preparado el examen y que se llevan todas las partes bien estudiadas.

“Cuando se llega al examen se recomienda intentar no contagiarse del ambiente de histeria que se produce antes de entrar a la prueba. Hay veces que es mejor salir de ese ambiente, ir al baño y lavarse la cara con agua fría, o ir a la cafetería y despejarse un poco, y evitar que los nervios aumenten”, continúa Álava.

También es bueno beber agua antes y durante el examen ya que hay estudios que relacionan el rendimiento cognitivo con una correcta hidratación. Por otro lado, “beber agua a sorbitos  hace que el nivel de ansiedad pueda bajar porque evitamos la sensación de boca seca que se asocia con la misma”, cuenta la directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes.

Si durante el examen el alumno se queda en blanco, que ¡no cunda el pánico! “Si hace falta, se cierran los ojos, respirar profundamente y beber si es posible agua. Saltarse la pregunta que no se sabe y pasar a la siguiente, y hacer el examen lo mejor posible. Es muy importante manejar también el mensaje que nos estamos dando y tiene que ser: ‘Yo puedo hacerlo. He aprobado exámenes muy difíciles, he aprobado bachiller que es un curso muy difícil, por lo que puedo aprobar la Selectividad'”.

La respiración es clave para la relajación

Silvia Álava Sordo dice que es muy importante controlar el estado de nervios y el estado de ansiedad que muchas veces tiene el alumno. Algunas técnicas de relajación son las siguientes:

- La respiración, que “consiste en coger el aire por la nariz e inspirar despacio e intentar llevarlo hacia la zona del abdomen les puede ayudar mucho. Respirar despacio y hondo”.

- También tener una visualización positiva, es decir, imaginarse haciendo el examen y haciéndolo bien, porque justamente la tendencia suele ser la contraria. Una imagen positiva, imaginándose aprobando y haciéndolo bien es un elemento que puede ser muy bueno y puede ser muy potente de cara a controlar bien los nervios y la ansiedad en el examen.

Leer más:  Estudiar hasta el último segundo… está prohibido  http://www.teinteresa.es/educa/Estudiar-ultimo-segundo-prohibido_0_988102021.html#WaQ1rBBdrv84Q6WY

¿Cómo detectar si nuestros hijos son víctimas de acoso escolar? Colaboración con guiainfantil.com

acoso escolarLo primero que tenemos que saber es qué es el bullyng. Durante la niñez los niños se pelean, en muchas ocasiones se enfadan e incluso se llegan a insultar. No se trata de que esas conductas queden impunes o que no tengan consecuencias, pero tampoco se pueden confundir con el bullyng. Para hablar de bullyng, tiene que haber un acoso continuado en el tiempo de un niño hacía otro. No se trata de una pelea puntual, normalmente, el agresor tiene un comportamiento provocador y de intimidación permanente.

Detectar si el niño sufre bullying

El bullying puede ser sexual, cuando existe un asedio, inducción y abuso sexual; puede tratarse de una exclusión social cuando se ignora, se aísla y se excluye al otro; puede ser psicológico, cuando existe una persecución, intimidación, tiranía, chantaje, manipulación y amenazas al otro; y puede ser físico, cuando se golpea, empuja o se organiza una paliza al acosado.

El acoso escolar tiene como escenario los centros educativos. Como se trata, en su mayoría, de un acoso invisible para los adultos, los profesores difícilmente tendrán conocimiento de lo que está sucediendo a través de los padres. El agresor acosa a la víctima en los baños, en los pasillos, en el comedor, en el patio, reservando sus acciones durante la ausencia de mayores. En algunos casos, el acoso sobrepasa las paredes del colegio, pasando a ser telefónico e incluso por correo electrónico.

Es importante que los padres mantengan siempre una comunicación abierta y positiva con sus hijos, y con el colegio, de esta forma, conseguiremos que los niños se sientan más seguros y puedan contar a sus adultos de referencia lo que les está pasando.

No obstante, conviene que estemos atentos si detectamos en el niño cambios en su comportamiento. Cambios de humor, tristeza o irritabilidad. Que les cuesta más dormir y tienen pesadillas, cambios en los hábitos alimentarios: comen compulsivamente, o les falta el apetito, frecuentemente tienen dolores de tipo somático como dolor de cabeza o de tripa sin una causa orgánica que lo justifique. Y sobre todo, vigilemos en el caso de que aparezca de forma frecuente con golpes, o rasguños y diga que se ha caído.

Cuando verbalice que no quiere ir al colegio, protestando mucho incluso acudir a las excursiones o visitas culturales, no quiere relacionarse con sus compañeros y quiere ir acompañado a la entrada y a la salida del colegio.

¿Qué hacemos si hemos detectado que nuestro hijo es víctima de bullyng?

Si hemos detectado que nuestro hijo es víctima de acoso, lo primero de todo es no culpabilizarle ni a él ni a nosotros mismos, eso no implica ser peores padres. Es importante que el niño se sienta seguro y confiado en su casa, que haya un buen clima de confianza donde pueda desahogarse y contar que le pasa.

Otro paso fundamental será hablar con el colegio, en ocasiones pueden ignorar lo que ocurre porque las agresiones se llevan a cabo en ausencia del adulto.

Es importante que el niño cuente con habilidades sociales y con recursos, no solo enfocados a defenderse, sino a mostrarse más seguro. Que aprenda a ser asertivo, a ser capaz de decir lo que el quiere, lo que el piensa, sin imponérselo a los demás, y sabiendo que su opinión es tan válida como la de los demás.

Que aprenda a ignorar al agresor, que no le demuestre que le afecta llorando o enfadándose, sino que le pueda responder con tranquilidad y firmeza, diciéndole por ejemplo: “No, eso es sólo lo que tú piensas”.

Que sepa que no está solo y que siempre puede pedir ayuda.