5 claves que debes conocer para enviar a tu hijo a un campamento. Colaboración con YoDona.com

24448_CUB_QueremosHijosFelices_3ed.inddLa llegada de las vacaciones escolares ya está aquí, es el momento en el que muchos padres se plantean qué actividades son las mejores para que sus hijos aprovechen el verano.
Las experiencias que los niños viven en los campamentos tienen muchos beneficios, ya que estos aprenden a relacionarse con personas de distintas edades, desarrollan su autonomía y descubren la importancia de convivir y respetar a los demás. Por este motivo, la psicóloga infantil Silvia Álava en su libro ‘Queremos hijos felices. Lo que nunca nos enseñaron (de 0 a 6 años)’, nos da las claves para decidir si es positivo o no enviar a nuestros hijos a un campamento de verano:

1. ¿A partir de qué edad es adecuado enviar a nuestro hijo a un campamento?

Silvia Álava confirma que los campamentos urbanos son perfectos para los niños, porque además pueden ir desde muy pequeños, a partir de los tres años, ya que tienen una dinámica parecida a la del colegio. Pero, si se trata de dormir fuera de casa, el momento adecuado lo va a marcar el propio niño, según el nivel de madurez que posea. Lo habitual suele ser a partir de los 8 años de edad.

Si queremos que refuerce un idioma fuera de España, lo mejor es esperar a los 12 años, así el niño será más independiente, y tendrá el nivel suficiente para poder sentirse seguro en otro país.

2. ¿Qué tipo de campamento elegimos?

Multiaventura, deportes, idiomas, cultura, aprendizaje… Hay diversas opciones disponibles a la hora de elegir el ámbito de entretenimiento del campamento, pero hay que tener en cuenta las cualidades y gustos de cada niño; si el niño es muy tímido será adecuado apuntarle a uno en el que se sienta cómodo. Sin embargo, si es muy activo, será mejor inscribirle a uno con actividades deportivas. Debemos tener en cuenta que si nuestro hijo no es buen deportista, pero le gusta la naturaleza, será mejor dirigirle a ese tipo de campamentos.

3. Si el campamento es fuera de la ciudad en la que se vive… ¿Es positivo llamarles por teléfono? ¿Podemos ir a verles?

El uso del móvil por parte de los niños suele estar restringido, además siempre hay que cumplir las normas que estén establecidas en el campamento, así, no se interrumpirá el funcionamiento previsto para las actividades de los niños.

Si el campamento tiene un día establecido para las visitas de los familiares, lo mejor es ir, o pactar con el niño lo que él prefiere. El día de la visita, si ve que van los padres de sus amigos y los suyos no, puede sentirse mal.

4. ¿Y si nuestro hijo se niega a ir de campamento?

Al ser una experiencia diferente que saca de la rutina a los niños, a veces les provoca cierto reparo no saber actuar en las diferentes situaciones que se les vayan a plantear. Para poder evitar esos miedos, es positivo que durante el año hayan realizado alguna actividad similar en granjas escuelas o convivencias. No conviene que los niños vayan obligados o que vean el campamento como un castigo.

5. ¿Los hermanos deben ir al mismo campamento?

Aunque para los padres es la mejor solución, lo más recomendable es ajustar el tipo de campamento a los gustos y necesidades de cada niño, aunque no siempre coincidan.

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Exprimir el campamento al máximo y…¡volver ilesos! Colaboración con EFE Salud

CampamentosOs adjunto mi colaboración con EFE Salud en este artículo sobre campamentos de verano para niños

La naturaleza y los animales; el deporte y los juegos; la música y la cultura. Hay campamentos para todos los gustos en los que los niños pueden desarrollar sus inquietudes tras nueve meses en el colegio. Además, refuerzan sus competencias sociales, aprenden a convivir y maduran. Todo ello lo disfrutarán más si se siguen algunas precauciones para volver sanos y salvos de la aventura. Llegó la hora de preparar la mochila y emprender el viaje

Una pediatra, una psicóloga y una monitora relatan para Efesalud sus consejos y recomendaciones para hacer del campamento una experiencia inolvidable sin lesiones, altercados o ansiedad. ¡Comienza la aventura!

Ropa cómoda, protección solar y control de alergias: los ingredientes para prevenir incidentes

¿Se lo pasará bien? ¿Volverá sano y salvo? ¿Qué meto en su mochila para prevenir incidentes? ¿Y si quiere regresar antes de tiempo? Son algunas de las preguntas que se hacen los padres que envían por primera vez a sus hijos de campamento.

Elegir el tipo de campamento según las preferencias del menor es un punto de partida importante para María Angustias Salmerón Ruiz, pediatra de la Unidad de Adolescentes del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

“ Es importante conocer la organización, el tipo de actividad que van a realizar y que el sitio al que van a ir nuestros hijos cumple con la normativa vigente”, apunta la doctora, sin olvidar que se trata de un “tiempo de ocio en el que los niños se lo pasen bien”.

Una de las precauciones que María Salmerón recomienda a los padres seguir con la organización es la comunicación de los antecedentes médicos, las posibles alergias que puedan tener los niños, tanto alimentarias como a medicamentos y cualquier otro tipo de patologías que puedan presentar, además de dejar un teléfono de contacto.

Para la maleta: mejor prevenir que curar. “Ropa cómoda transpirable, preferiblemente de algodón y de colores claros; elementos protectores frente al sol: gorras, gafas de sol, crema y explicarles a nuestros hijos cómo hacer un uso adecuado de esto, porque muchas veces aunque haya muchos monitores, los niños tienen que ser responsables”, aconseja la pediatra de La Paz.

Las principales patologías pediátricas que sufren algunos niños en sus vacaciones veraniegas en el campamento son cuadros virales con fiebre y otras sintomatologías, por lo general, gastrointestinales, como vómitos o diarrea.

En otros casos, los niños pueden volver con heridas o traumatismos y alguna fractura muy de vez en cuando. Y en la piel, la quemadura solar es lo más habitual, de ahí la importancia de concienciar a los niños del uso del protector solar.

“Hay veces que los niños, si es de las primeras veces que se separan de sus padres, tienen ansiedad de separación: en vez de decir que están tristes o que quieren volver con papá y mamá, manifiestan dolores de cabeza, dolores de barriga”, señala la experta.

Si los monitores alertan de esta situación y observan que en realidad, físicamente, los niños están bien, es oportuno que los padres se planteen recoger a su hijo antes de tiempo, como dice María, “dejar la puerta abierta a volver a casa”.

Una experiencia para adquirir competencias sociales y emocionales

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5 claves para elegir el campamento adecuado para tus hijos. En nuevatribuna.es

La autora del libro “Queremos Hijos Felices” asegura que la edad para apuntar a los niños a un campamento dependerá de los gustos y necesidades del mismo.

El campamento adecuado para tus hijos

El campamento adecuado para tus hijos

La llegada de las vacaciones escolares ya está aquí, es el momento en el que muchos padres se plantean qué actividades son las mejores para que sus hijos aprovechen el verano.

Las experiencias que los niños viven en los campamentos tienen muchos beneficios, ya que estos aprenden a relacionarse con personas de distintas edades, desarrollan su autonomía y descubren la importancia de convivir y respetar a los demás. Por este motivo, la psicóloga infantil Silvia Álava en su libro “QUEREMOS HIJOS FELICES. Lo que nunca nos enseñaron (de 0 a 6 años)”  nos da las claves para decidir si es positivo o no enviar a nuestros hijos a un campamento de verano:

1. ¿A partir de qué edad es adecuado enviar a nuestro hijo a un campamento?

Silvia Álava confirma que los campamentos urbanos son perfectos para los niños, porque además pueden ir desde muy pequeños, a partir de los 3 años, ya que tienen una dinámica parecida a la del colegio. Pero, si se trata de dormir fuera de casa, el momento adecuado lo va a marcar el propio niño, según el nivel de madurez que posea. Lo habitual suele ser a partir de los 8 años de edad.

Si queremos que refuerce un idioma fuera de España, lo mejor es esperar a los 12 años, así el niño será más independiente, y tendrá el nivel suficiente para poder sentirse seguro en otro país.

2. ¿Qué tipo de campamento elegimos?

Multiaventura, deportes, idiomas, cultura, aprendizaje… Hay diversas opciones disponibles a la hora de elegir el ámbito de entretenimiento del campamento, pero hay que tener en cuenta las cualidades y gustos de cada niño; si el niño es muy tímido será adecuado apuntarle a uno en el que se sienta cómodo. Sin embargo, si es muy activo, será mejor inscribirle a uno con actividades deportivas. Debemos tener en cuenta que si nuestro hijo no es buen deportista, pero le gusta la naturaleza, será mejor dirigirle a ese tipo de campamentos.

3. Si el campamento es fuera de la ciudad en la que se vive… ¿Es positivo llamarles por teléfono? ¿Podemos ir a verles?

El uso del móvil por parte de los niños suele estar restringido, además siempre hay que cumplir las normas que estén establecidas en el campamento, así, no se interrumpirá el funcionamiento previsto para las actividades de los niños.

Si el campamento tiene un día establecido para las visitas de los familiares, lo mejor es ir, o pactar con el niño lo que él prefiere. El día de la visita, si ve que van los padres de sus amigos y los suyos no, puede sentirse mal.

4. ¿Y si nuestro hijo se niega a ir de campamento?

Al ser una experiencia diferente que saca de la rutina a los niños, a veces les provoca cierto reparo no saber actuar en las diferentes situaciones que se les vayan a plantear. Para poder evitar esos miedos, es positivo que durante el año hayan realizado alguna actividad similar en granjas escuelas o convivencias. No conviene que los niños vayan obligados o que vean el campamento como un castigo.

5. ¿Los hermanos deben ir al mismo campamento?

Aunque para los padres es la mejor solución, lo más recomendable es ajustar el tipo de campamento a los gustos y necesidades de cada niño, aunque no siempre coincidan.

Con estos pasos que ofrece Silvia Álava, seguro que resulta más llevadera la elección del campamento para los hijos este verano.

FUENTE: nuevatribuna.es

Campamentos para niños: 6 ideas para elegir el campamento de verano perfecto para tus hijos. Colaboración con la revista Telva

Foto: Tomás de la Fuente

Foto: Tomás de la Fuente

Practicar la escalada, diseñar un videojuego, ensayar coreografías o meterse en la piel de un arqueólogo, son algunas de las propuestas que ofrecen los mejores campamentos de verano, sin olvidar las excursiones, el deporte o los idiomas. Te contamos lo que llevan dentro sus programas y cómo elegir el más adecuado para tu hijo.

Noches de verano con guitarra y hoguera, gymkanas, excursiones en modo explorador…
Estas son algunas de las imágenes más típicas asociadas a las acampadas estivales. Pero el concepto ha evolucionado mucho y los programas adoptan distintas modalidades e incorporan actividades,  muchas de ellas rompedoras. La amplia oferta y sus distintas versiones  -urbanos, talleres, camp day
– ofrece una buena solución al dilema de ¿qué hacemos con los niños? al que se enfrentan muchos padres.

Además está demostrado que vivir esta experiencia tiene muchos beneficios para los niños:Aprenden a relacionarse con otros de distintas edades, a desarrollar su autonomía, convivir y respetar a los demás“, explica la psicóloga Silvia Álava, directora del Área Infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y autora del libro Queremos hijos felices. Pero, ¿sabes cómo elegir el mejor campamento para tus hijos?

1. ¿A partir de qué edad puedo enviarle a un campamento?

Para la psicóloga, depende del tipo de campamento: “Si es urbano, con horarios parecidos al colegio, pueden ir desde muy pequeños (muchos los admiten a partir de 3 años). En cambio, si se trata de dormir fuera de casa, el momento adecuado dependerá del nivel de madurez y autonomía… en general, a partir de los 8 años no supone ningún problema“.

Para salir fuera de España y reforzar un idioma, la psicóloga aconseja esperar un poco más: “Es mejor que sea algo mayor, más independiente y dependerá del dominio del idioma que tenga. Es en torno a los 12 años cuando sería más adecuado“. Otro factor a tener en cuenta es la duración: “quince días sería lo idóneo“.

2. ¿Se niega a ir de campamento? Sigue leyendo