El síndrome de la mala madre. Por Patricia Ramírez para el diario El País

Os adjunto el interesante artículo escrito por Patricia Ramírez para el diario El País, en el se habla de las situaciones y consejos ante los cambios sociales, profesionales y de papeles que ha protagonizado la mujer en estas últimas décadas y cómo esos cambios han impactado en la maternidad a día de hoy.

Además, el libro Queremos Hijos Felíces, aparece amablemente referenciado por Patricia como lectura recomedada dentro del artículo:

  • ¿Es posible compaginar maternidad, trabajo, pareja, amistades y parcelas de privacidad?
  • Lo mejor es centrarse en atender a la calidad de las relaciones y el vínculo con sus hijos

El síndrome de la mala madreEste artículo podría ir dirigido a los padres. Padres deseosos de disfrutar de sus hijos, pasar tiempo con ellos; padres entregados, que juegan, que cambian pañales y educan igual que lo hacen las madres. Pero los cambios sociales, profesionales y de papeles que ha protagonizado la mujer en estas últimas décadas y cómo esos cambios han impactado en la maternidad merecen un artículo solo para ellas. Piense durante unos segundos en el concepto de madre, no en la suya, ni en la mejor o peor madre del mundo que pueda conocer. Solo recapacite sobre lo que significa y lo que asociamos con “ser madre”. Imagino que le vienen a la cabeza ideas como “amor incondicional, abnegación, dedicación, ternura, cobijo, renuncia, satisfacción, plenitud, realización personal, vida, entrega, estar siempre ahí, lealtad, sumisión…”. Y un sinfín de palabras relacionadas con darlo todo por alguien.

Ese es el concepto con el que nos hemos educado. La madre es esa persona incondicional que nunca le va a fallar. Esa persona capaz de renunciar a todo para que usted esté bien, la que espera con paciencia, la que siempre tiene una palabra de apoyo para animar o la que le presta su hombro para que llore cuando lo necesite. Este juicio de madre viene de cuando las mujeres se educaban en no tener más ambición que ser buenas esposas, mujeres, educadoras y transmisoras de valores; cuando solo se dedicaban a cuidar y organizar el hogar, coser, hacer coletas, quitar piojos, guisar, limpiar o dirigir a la que limpiaba en casa. Había excepciones, por supuesto, como Marie Curie, física, matemática, química, madre de dos hijas y galardonada con dos premios Nobel, pero no era la regla general.

“No hay manera de ser una madre perfecta, hay un millón de maneras de ser una buena madre”

Jill Churchill

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FUENTE: Diario El País

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Triste, apático, malhumorado,…estos son los síntomas de la astenia otoñal. Colaboración para Teinteresa.es

Astenia OtoñalOs adjunto la colaboración realizada con Silvia Pozo Martínez de teinteresa.es

  • Los síntomas aparecen por una mala adaptación del cuerpo a los cambios estacionales y dura tan solo unos días.
  • Aunque no está reconocida como una enfermedad, muchas personas son sensibles al cambio de estación y lo notan sobre todo en su estado de ánimo.

Se siente cansado y triste nada más levantarse? ¿No le apetece otra cosa que estar en casa sin hacer nada? Esto es algo típico de la llegada del otoño y tiene un nombre: astenia otoñal. Aunque no está reconocida como una enfermedad, muchas personas son sensibles al cambio de estación y lo notan sobre todo en su estado de ánimo.

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava ReyesSilvia Álava Sordo destaca que los síntomas suelen ser cambio de ánimos, alteraciones de biorritmos, tristeza, apatía, decaimiento o dificultad de conciliar el sueño.

Después de meses de calor, días largos y mucha luz solar, con la llegada del otoño y su disminución de las temperaturas y la reducción de las horas de luz, algunas personas sufren alteraciones de sus biorritmos en sus organismos y estados anímicos.

Los síntomas aparecen por una mala adaptación del cuerpo a los cambios estacionales u sus nuevos horarios y no suele durar más que un puñado de días ya que este desorden biológico desaparece en cuanto el organismo se adapta y se regula a la rutina.

Los remedios y su prevención son conocidos por todos: la vida sana. Álava recuerda que es fundamental llevar una alimentación adecuada en la que se coma de todo, sobre todo vegetales y frutas.

Los alimentos ricos en triptófano, una sustancia que eleva los niveles de serotonia que es la que afecta al buen humor, son perfecto para subir los ánimos. Se puede encontrar en diversos frutos secos (nueces, semilla de calabaza…), en derivados lácteos (queso, leche…), en el tofu, los huevos, pescados y carne de pavo y pollo.

Además hacer deporte es muy bueno, como en cualquier otra patología. “Las temperaturas del otoño son muy agradables para practicar cualquier tipo de ejercicio y es el momento idóneo para empezar nuevos retos. Aunque las metas tienen que ser pequeñas para conseguirlas poco a poco y tener satisfacciones”, señala la experta.

Los horarios de sueño y vigilia hay que controlalos para que se mantengan siempre en los mismo horarios. También es importante realizar acitividades que “nos gusten y nos produzcan placer” para desconectar de la rutina habitual del trabajo a casa y de casa al trabajo.

Hay que recordar que el cómo el clima afecta a las personas depende siempre de la personalidad y de la predisposición que se tenga para encarar el día que se viene encima.

“Burn Out” en el comienzo del curso lectivo. Colaboración con Informativos de TVE

Os adjunto el enlace al Telediario de las 21h de TVE del 31/08/14. En el minuto 29:42 aparece la noticia sobre el comienzo del curso escolar, donde realizo una pequeña colaboración hablando sobre el “burn out” de los profesores.

Silvia Álava Telediario 21h TVE

“De vuelta con las pilas cargadas” Claves para el regreso. Colaboración con el Diario ABC

Os adjunto la colaboración realizada con M. Arrizabalaga para el diario ABC

Romper con la rutina nos oxigena psicológicamente, pero los efectos de las vacaciones se diluyen con rapidez si no se actúa

Con las pilas cargadas Silvia Álava ABC

¿Sirven las vacaciones para «cargar las pilas» o esta popular expresión usada hasta la saciedad no es más que un tópico que acompaña al inevitable regreso? «El verano, si sirve para algo, es para todo lo contrario (…) para olvidarse de las pilas, menuda metáfora más desgraciada, como si uno fuera un clon o un aparato de radio», se lamentaba el director del ABC Cultural, Fernando R. Lafuente, hace unos años.

Puede que el símil no sea acertado para aquellos a los que emplear el término «desconectar» les hace imaginarse el resto del año como autómatas conectados a una máquina, pero es un hecho que el descanso físico y mental que se alcanza durante las vacaciones resulta beneficioso para la salud. Jessica de Bloom, investigadora de psicología de la salud de la Universidad de Radboud en Holanda, estudió a un centenar de empleados durante semanas, durante y después de las vacaciones y concluyó que el bienestar de los participantes mejoró durante los días de asueto. Regresaron renovados.

«A lo largo del año llevamos al cuerpo a altos niveles de estrés y de ansiedad. Parar, desconectar viene bien a nivel físico y también de salud mental», afirma Silvia Álava, psicóloga del centro Álava Reyes. Tener más tiempo libre permite disfrutar de esas aficiones que «nos activan en positivo y contrarrestan el estrés», continúa la experta. Son los denominados «procesos de recovering (recuperación)», que «nos recargan las pilas», dice.

Algunas investigaciones lo han intentado demostrar científicamente. El estudio que se realiza desde hace ya tres décadas en Framingham (Massachussets) indicó que los hombres que no se cogían vacaciones tenían un 32% más de posibilidades de sufrir un infarto y otro realizado en la Universidad de Nueva York en Oswego, con encuestas a 12.000 hombres, concluyó que quienes se van de vacaciones todos los años reducen su riesgo de morir un 20%. Otras investigaciones han incidido en sus efectos beneficiosos contra la depresión o el insomnio.
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«Cualquier ruptura de la rutina ya es buena», subraya el psicólogo Fernando Azor, director de GabinetedePsicologia.com. Olvidarse de los horarios, de la oficina y el ordenador, cambiar de entorno y hasta de vestimenta para permitirse un momento de placer «psicológicamente oxigena», afirma.

Y una mente oxigenada y sin presiones tiene más ideas creativas. «Cuando nos alejamos del problema somos capaces de verlo desde fuera, de forma global y en su conjunto, lo que nos permite atacarlos desde distintos ángulos, algo que resulta muy difícil cuando uno está inmerso en él», explica Álava. Se vuelve con más energía y más ideas, por lo que aumenta la productividad en la empresa.

El «efecto pila», sin embargo, se diluye con rapidez. La investigación de Jessica de Bloom mostró que a los 15 días había desaparecido casi por completo en la mayoría de los participantes. «En las primeras dos semanas se conservan recuerdos vívidos de lo que hemos hecho, pero a partir del mes ya quedan lejos», apunta Azor.

Para quienes experimentan estrés permanente su duración aún es menor. Según un estudio de la Universidad de Tel Aviv de 2001, éstos vuelven a sus niveles de ansiedad apenas tres días después de volver a trabajar. Por contra, quienes calificaron sus vacaciones como «relajantes» alargaron sus efectos hasta ocho semanas, a tenor de otra investigación llevada a cabo en 2010 por el psicólogo Jeroen Nawjin en la Universidad Erasmo de Rotterdam, en París. Investigaciones científicas han demostrado que el descanso permite generar recuerdos más duraderos.

«Cuanto más se haya roto con la rutina en vacaciones, más costará volver, pero mayor será su efecto oxigenante», dice el director de GabinetedePsicología.com.

Existen algunas pautas que ayudan a mantener durante más tiempo esta energía positiva y evitar caer en la tristeza, la apatía y el malestar conocido como «síndrome postvacacional». Fernando Azor admite que resulta difícil porque la tendencia es volver a la rutina anterior, pero «si se integra en el resto del año lo que a uno le hace sentir bien en vacaciones, no se pasa tan mal a la vuelta».

La actitud con la que se vuelve al trabajo es fundamental, a juicio de Silvia Álava. «Si hacemos un hueco a esas pequeñas cosas que nos motivan, a esos «procesos de recovering», no se agotarán las pilas», afirma. Su truco es identificar qué insufla vitalidad al día a día. «No hay que hacer una lista muy grande, sino proponerse pequeñas cosas alcanzables, con fecha y hora, siendo realistas para que no se conviertan en una carga», explica.

Claves para el regreso 

 

FUENTE: Diario ABC

FOTO: Fotolia – ABC

Selectividad: Atracones de estudio a última hora… está prohibido. Colaboración con teinteresa.es

SelectividadOs adjunto la colaboración realizada con Silvia Pozo Martínez en relación a los próximos exámenes de selectividad:

 

  • La noche anterior al examen lo principal es dormir bien y no darse el atracón de última hora, ya que es fundamental de cara a hacer bien los exámenes.
  • Es bueno beber agua antes y durante el examen ya que hay estudios que relacionan el rendimiento cognitivo con una correcta hidratación.

Tan solo 13 días faltan para que cimiencen los exámenes de Selectividad. Las primeras en dar el pistoletazo de salida son Asturias, La Rioja, País Vasco y Navarra. Los nervios, la ansiedad y el estrés que se acumulan antes de los exámenes se añaden al problema de plazas cubiertas.

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y psicóloga, Silvia Álava Sordo, asegura que no hay que pensar en ello sino que “lo primero es aprobar selectividad y sacar la mejor nota posible y una vez cumplido este objetivo, será cuando se gestione qué es lo que se va a hacer y ver si hay o no plazas, porque si se deja que entre la preocupación, puede llegar a interferir en la realización del examen, ponerse más nervioso y hacerlo peor”.

Los atracones el día de antes son una locura

Álava destaca que la noche anterior al examen lo principal es dormir bien y no darse el atracón de última hora, ya que es fundamental de cara a hacer bien los exámenes. “Quedarse toda la noche sin dormir, es muy peligroso, porque puede tener el efecto contrario y hacer que te quedes en blanco en un examen. Dormir bien y respetar el horario de sueño y vigilia va a ser fundamental”, señala.

También es recomendable realizar un ejercicio de relajación antes de acostarse. “Tumbarse en la cama, dejando el cuerpo como muerto, que se sienta como pesa el cuerpo e incluso imaginándose en algún sitio que guste y que sea relajante, como la imagen de la playa. Después que se visualicen haciendo el examen, haciéndolo bien, estando tranquilos y relajados, visualizando una nota positiva, pero realista”, cuenta la directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes.

Nada de mirar los apuntes antes de entrar al examen

La psicóloga Silvia Álava aconseja evitar estudiar y repasar “compulsivamente” poco antes de examen. La memoria ya no va a retener más información y lo único que puede provocar es un bloqueo indeseado. Además, hay que partir del hecho de que se ha preparado el examen y que se llevan todas las partes bien estudiadas.

“Cuando se llega al examen se recomienda intentar no contagiarse del ambiente de histeria que se produce antes de entrar a la prueba. Hay veces que es mejor salir de ese ambiente, ir al baño y lavarse la cara con agua fría, o ir a la cafetería y despejarse un poco, y evitar que los nervios aumenten”, continúa Álava.

También es bueno beber agua antes y durante el examen ya que hay estudios que relacionan el rendimiento cognitivo con una correcta hidratación. Por otro lado, “beber agua a sorbitos  hace que el nivel de ansiedad pueda bajar porque evitamos la sensación de boca seca que se asocia con la misma”, cuenta la directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes.

Si durante el examen el alumno se queda en blanco, que ¡no cunda el pánico! “Si hace falta, se cierran los ojos, respirar profundamente y beber si es posible agua. Saltarse la pregunta que no se sabe y pasar a la siguiente, y hacer el examen lo mejor posible. Es muy importante manejar también el mensaje que nos estamos dando y tiene que ser: ‘Yo puedo hacerlo. He aprobado exámenes muy difíciles, he aprobado bachiller que es un curso muy difícil, por lo que puedo aprobar la Selectividad'”.

La respiración es clave para la relajación

Silvia Álava Sordo dice que es muy importante controlar el estado de nervios y el estado de ansiedad que muchas veces tiene el alumno. Algunas técnicas de relajación son las siguientes:

– La respiración, que “consiste en coger el aire por la nariz e inspirar despacio e intentar llevarlo hacia la zona del abdomen les puede ayudar mucho. Respirar despacio y hondo”.

– También tener una visualización positiva, es decir, imaginarse haciendo el examen y haciéndolo bien, porque justamente la tendencia suele ser la contraria. Una imagen positiva, imaginándose aprobando y haciéndolo bien es un elemento que puede ser muy bueno y puede ser muy potente de cara a controlar bien los nervios y la ansiedad en el examen

Leer más:  Atracones de estudio a última hora…está prohibido  http://www.teinteresa.es/educa/Atracones-estudio-ultima-horaesta-prohibido_0_1142287198.html#WaQ11ie2Y2BHkdE6

 

Los ‘meteorosensibles’, tristes con la lluvia, contentos con el sol. Colaboración con Teinteresa.es

MeteosesiblesOs adjunto la última colaboración realizada con Silvia Pozo para Teinteresa.es sobre la influencia del tiempo en los estados de ánimo:

  • Algunas personas son más sensibles a los cambios de tiempo que otras, las podemos llamar ‘meteorosensibles’, y son aquellas que acusan mucho el cambio del clima.
  • El cómo el clima afecta a las personas depende siempre de la personalidad y de la predisposición que se tenga para encarar el día que se viene encima

Todos hemos escuchado alguna vez que los días nublados y lluviosos producen tristeza o ansiedad y las jornadas soleadas y templadas provocan sentimientos de alegría, felicidad y ganas de hacer cosas. Incluso, es muy probable que se haya sentido en las propias carnes. Te levantas, te asomas a la ventana, ves que el día está negro, negro y diluviando y te entran ganas de volver inmediatamente a la cama y no salir en todo el día.

Además, se nos avecina una semana muy variable que comienza con un tiempo desagradable con lluvias, vientos y cielos nublados y a partir del jueves llega un respiro en toda la península donde el sol será la nota dominante y durará al menos hasta el domingo, con temperaturas que alcanzarán los 20 grados en muchas pertes de España.

Pero, ¿es cierto que el clima influye en el estado de ánimo? La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, Silvia Álava Sordo, destaca que “aunque no se puede decir que haya una regla general y que ante un día soleado vayamos a estar todos más contentos, más alegres y ante los días lluviosos estemos más tristes. Pero si se puede asegurar que el tiempo interviene, aunque sea de forma indirecta, en nuestro estado de ánimo, dependiendo de nuestra personalidad”.

Esta psicóloga explica para Teinteresa.es que cuando vivimos un días soleados, es normal que nos apetezca hacer más cosas, salir a la calle. En cambio, con los días nublados y lluviosos, estamos más apáticos y la “tendencia es más a quedarte en casa y hacer cosas menos entretenidas”.

El cambio de planes por el mal tiempo, sienta mal

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes señala que muchas veces ese ‘mal humor’ por el mal tiempo está asociado al cambio o cancelación de planes que puede conllevar. Hay personas “que llevan fatal cuando tienen que cancelar planes y la frustración que eso provoca, por lo que la lluvia les sienta mal y afecta a su estado de ánimo”, explica Álava.

Hay que recordar que el cómo el clima afecta a las personas depende siempre de la personalidad y de la predisposición que se tenga para encarar el día que se viene encima.

Algunas personas son más sensibles a los cambios de tiempo que otras, las podemos llamar ‘meteorosensibles’, y son aquellas que acusan mucho el cambio del clima de un día para otro y notan en su estado de ánimo de forma evidente tanto si sale el sol como si los cielos están nublados y con lluvia.

Leer más:  Los ‘meteorosensibles’, tristes con la lluvia, contentos con el sol  http://www.teinteresa.es/salud/meteorosensibles-tristes-lluvia-contentos-sol_0_1094891163.html#WaQ1Pg9c5SA6ngEj

El 75% de los trabajadores dice no sentirse feliz con su situación laboral. Vía aprendemas.com

trabajo-aumentan-enfermedad-arterial-coronaria_TINIMA20130513_1011_5Levantarse todas las mañanas para ir a la oficina no es plato de gusto para la mayoría de los trabajadores. Y es que según una encuesta realizada por Trabajando.com entre más de 2.500 personas, el 75% de los profesionales asegura no sentirse feliz con su trabajo. (Ver cursos inteligencia emocional)

El 25% restante pueden considerarse unos afortunados a juzgar por las estadísticas. En este pequeño grupo, los trabajadores no tienen razón alguna para quejarse porque les apasiona su trabajo (30%), disfrutan de un buen clima laboral (18%), puede innovar y aportar nuevas ideas (12%) y su empresa les valora (11%).

Sin embargo, la gran mayoría de los trabajadores no tiene la misma suerte y su infelicidad laboral se debe principalmente a que no tiene un buen salario ni contrato laboral (24%), su trabajo no le apasiona (13%), no goza de un buen ambiente y tampoco tiene posibilidades de ascender (12%). El resto de las causas son la remuneración, la falta de valoración por parte de la empresa, los jefes y la imposibilidad de innovar y aportar nuevas ideas. A pesar de ello, el 68% de los encuestados por Trabajando.com dijo que sentía que su trabajo era fundamental para la empresa, mientras que un 32% señaló lo contrario.

¿Y cómo es el lugar ideal para trabajar? Aquel donde hay confianza en los jefes, orgullo por la empresa, donde cada uno entrega lo mejor de sí y se trabaja en equipo en un ambiente de confianza, según Great Place to Work®

Trabajadores estresados

En todo ello tiene mucho que ver el estrés. De hecho, el 67% de los encuestados asegurar sufrirlo. Resulta cada vez más difícil poder conciliar, se reduce el tiempo que se dedica a la familia, amigos u otras actividades y se incrementa el número de horas. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el estrés “es una enfermedad peligrosa para las economías industrializadas y en vías de desarrollo, que perjudica la producción al afectar la salud física y mental de los trabajadores”.

Otro de los resultados llamativos de la encuesta es que un 47% aseguró no saber realmente cuáles son los objetivos y metas de su empresa. Asimismo, un 32% reconoció estar tan desmotivado que ya nada podía hacer por cambiar la situación.

“Es evidente que la satisfacción laboral está estrechamente relacionada con la calidad de vida en el trabajo y esto, al final, tiene impacto en todos los aspectos de la vida de las personas. Alguien que no se sienta a gusto en su empresa, buscará nuevas oportunidades laborales”, destaca Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España.

Caparrós agrega: “Aunque los datos que revela esta encuesta no son favorables, la satisfacción laboral no es sólo una responsabilidad de las empresas, sino que requiere de la participación activa de los trabajadores, sobre todo mantener una conducta proactiva y buena disposición”.