“Burn Out” en el comienzo del curso lectivo. Colaboración con Informativos de TVE

Os adjunto el enlace al Telediario de las 21h de TVE del 31/08/14. En el minuto 29:42 aparece la noticia sobre el comienzo del curso escolar, donde realizo una pequeña colaboración hablando sobre el “burn out” de los profesores.

Silvia Álava Telediario 21h TVE

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“De vuelta con las pilas cargadas” Claves para el regreso. Colaboración con el Diario ABC

Os adjunto la colaboración realizada con M. Arrizabalaga para el diario ABC

Romper con la rutina nos oxigena psicológicamente, pero los efectos de las vacaciones se diluyen con rapidez si no se actúa

Con las pilas cargadas Silvia Álava ABC

¿Sirven las vacaciones para «cargar las pilas» o esta popular expresión usada hasta la saciedad no es más que un tópico que acompaña al inevitable regreso? «El verano, si sirve para algo, es para todo lo contrario (…) para olvidarse de las pilas, menuda metáfora más desgraciada, como si uno fuera un clon o un aparato de radio», se lamentaba el director del ABC Cultural, Fernando R. Lafuente, hace unos años.

Puede que el símil no sea acertado para aquellos a los que emplear el término «desconectar» les hace imaginarse el resto del año como autómatas conectados a una máquina, pero es un hecho que el descanso físico y mental que se alcanza durante las vacaciones resulta beneficioso para la salud. Jessica de Bloom, investigadora de psicología de la salud de la Universidad de Radboud en Holanda, estudió a un centenar de empleados durante semanas, durante y después de las vacaciones y concluyó que el bienestar de los participantes mejoró durante los días de asueto. Regresaron renovados.

«A lo largo del año llevamos al cuerpo a altos niveles de estrés y de ansiedad. Parar, desconectar viene bien a nivel físico y también de salud mental», afirma Silvia Álava, psicóloga del centro Álava Reyes. Tener más tiempo libre permite disfrutar de esas aficiones que «nos activan en positivo y contrarrestan el estrés», continúa la experta. Son los denominados «procesos de recovering (recuperación)», que «nos recargan las pilas», dice.

Algunas investigaciones lo han intentado demostrar científicamente. El estudio que se realiza desde hace ya tres décadas en Framingham (Massachussets) indicó que los hombres que no se cogían vacaciones tenían un 32% más de posibilidades de sufrir un infarto y otro realizado en la Universidad de Nueva York en Oswego, con encuestas a 12.000 hombres, concluyó que quienes se van de vacaciones todos los años reducen su riesgo de morir un 20%. Otras investigaciones han incidido en sus efectos beneficiosos contra la depresión o el insomnio.
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«Cualquier ruptura de la rutina ya es buena», subraya el psicólogo Fernando Azor, director de GabinetedePsicologia.com. Olvidarse de los horarios, de la oficina y el ordenador, cambiar de entorno y hasta de vestimenta para permitirse un momento de placer «psicológicamente oxigena», afirma.

Y una mente oxigenada y sin presiones tiene más ideas creativas. «Cuando nos alejamos del problema somos capaces de verlo desde fuera, de forma global y en su conjunto, lo que nos permite atacarlos desde distintos ángulos, algo que resulta muy difícil cuando uno está inmerso en él», explica Álava. Se vuelve con más energía y más ideas, por lo que aumenta la productividad en la empresa.

El «efecto pila», sin embargo, se diluye con rapidez. La investigación de Jessica de Bloom mostró que a los 15 días había desaparecido casi por completo en la mayoría de los participantes. «En las primeras dos semanas se conservan recuerdos vívidos de lo que hemos hecho, pero a partir del mes ya quedan lejos», apunta Azor.

Para quienes experimentan estrés permanente su duración aún es menor. Según un estudio de la Universidad de Tel Aviv de 2001, éstos vuelven a sus niveles de ansiedad apenas tres días después de volver a trabajar. Por contra, quienes calificaron sus vacaciones como «relajantes» alargaron sus efectos hasta ocho semanas, a tenor de otra investigación llevada a cabo en 2010 por el psicólogo Jeroen Nawjin en la Universidad Erasmo de Rotterdam, en París. Investigaciones científicas han demostrado que el descanso permite generar recuerdos más duraderos.

«Cuanto más se haya roto con la rutina en vacaciones, más costará volver, pero mayor será su efecto oxigenante», dice el director de GabinetedePsicología.com.

Existen algunas pautas que ayudan a mantener durante más tiempo esta energía positiva y evitar caer en la tristeza, la apatía y el malestar conocido como «síndrome postvacacional». Fernando Azor admite que resulta difícil porque la tendencia es volver a la rutina anterior, pero «si se integra en el resto del año lo que a uno le hace sentir bien en vacaciones, no se pasa tan mal a la vuelta».

La actitud con la que se vuelve al trabajo es fundamental, a juicio de Silvia Álava. «Si hacemos un hueco a esas pequeñas cosas que nos motivan, a esos «procesos de recovering», no se agotarán las pilas», afirma. Su truco es identificar qué insufla vitalidad al día a día. «No hay que hacer una lista muy grande, sino proponerse pequeñas cosas alcanzables, con fecha y hora, siendo realistas para que no se conviertan en una carga», explica.

Claves para el regreso 

 

FUENTE: Diario ABC

FOTO: Fotolia – ABC

Ocho millones de sonrisas y lágrimas con la vuelta al cole: colaboración con teinteresa.es

  • vuelta-cole-nueva-rutinaA la puerta del cole vuelven los atascos, las prisas y las sonrisas y las lágrimas de los más peques.
  • Levantarse pronto es otro impedimento para los niños, después de un verano casi sin horarios.

Empiezan a llenarse las aulas con la llegada de septiembre. La mayor parte de los alumnos más pequeños se incorporan o reincorporan a las clases este lunes aunque las fechas, como cada año, varían en función de las comunidades.

Los primeros fueron los andaluces del primer ciclo de Educación Infantil, que iniciaron actividades el lunes de la semana pasada, y los últimos serán los estudiantes aragoneses de Bachillerato, que empiezan el 19.

En el resto de España, los alumnos de Infantil y Primaria han empezado el día 5 en Navarra y el 6 en País Vasco, y comenzarán el 9 en Madrid, Galicia, La Rioja, Comunidad Valenciana, Murcia y Canarias, en Gran Canaria se retrasa al 10 por coincidencia con festivo local; el 10 de septiembre en Andalucía, Castilla y León y Castilla-La Mancha, el 11 en Aragón, el 12 en Extremadura, Cantabria y Asturias, y el 13 en Baleares.

Por su parte, los estudiantes de ESO y Bachillerato comienzan el día 9 en Navarra, el 10 en Madrid, el 11 en Murcia y Canarias, el 12 en La Rioja, el 12 y el 16, respectivamente, en Extremadura; el 13 en Cataluña y Baleares, el 15 en Andalucía, el 16 en Galicia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y la ESO en Aragón; el 17 en Castilla y León y el 19 el Bachillerato en Aragón

A la puerta del cole vuelven los atascos, las prisas y las sonrisas y las lágrimas de los más peques, que aunque van con ilusión por volver a ver a los amigos, separarse de mamá después de todo el verano es difícil. Además, levantarse pronto es otro impedimento para los niños, después de un verano casi sin horarios. ¿Qué hacer para conseguir levantar a los pequeños con tiempo suficiente para llegar al cole?

La clave es levantarse con tiempo suficiente para dar tiempo a despertarse

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y psicóloga, Silvia Álava Sordo destaca que lo ideal hubiera sido “retomar las pautas de sueño y vigilia una semana antes del comienzo del colegio. Así se evita adaptarnos al nuevo horario el día de antes. Eso sería lo perfecto. Para eso es fundamental vigilar a qué hora se acuestan los niños. Si el pequeño se tiene que levantar a las 7 de la mañana, no puede ser que acueste a las 11 de la noche. Lo primero es fijar la hora de dormir”.

Pero si esto no se ha cumplido, también es muy importante tener en cuenta que los niños necesitan tiempo por las mañanas, tiempo para levantarse, lavarse los dientes, vestirse o desayunar. La psicóloga Silvia Álava Sordo recuerda que “el tiempo de un niño no es el tiempo de un adulto. No se puede calcular el tiempo en función de lo que tardaría un adulto, sino en función de lo que tardan los niños”.

Un error, que además se comete a menudo, es “despertar más tarde a los pequeños para que duerman más y luego se lleva a los pobres corriendo. Esto hay que evitarlo por la mañana para no agobiarles. Es mejor acostarles antes que meterles prisa desde por la mañana”.

Los chicos y chicas que van al instituto van más tranquilos porque suelen saber a dónde van y tienen sentimientos encontrados: “por un lado, están  contentos porque ven a sus amigos y por otro lado, desilusionados por volver a estudiar, a los deberes y exámenes”. No suelen querer ir acompañados por los padres y es el momento en el que empiezan a sentir la independencia.

No hay que alargar las despedidas a la puerta del cole

El primer día de cole es fundamental transmitir a los niños un mensaje positivo. “‘Qué bien que vas a ir al colegio, que vas a aprender un montón’ o si los niños ya han ido antes al cole es un mensaje de ‘vas a ver a tus amigos otra vez (diciéndoles los nombres)’, además de motivarles con las cosas nuevas que suelen llevar al cole”, asegura la directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes.

Aunque muchos niños vuelven o empiezan el cole con una gran sonrisa e ilusión por lo nuevo, son muchos los que no quieren separarse de papá y mamá y los llantos surgen antes de entrar a las aulas

Silvia Álava Sordo explica que los mejor “es no alargar demasiado las despedidas. Hay que llegar con los niños, darles un besito, decirles que se lo van a pasar muy bien y darse media vuelta, ya que en cuanto los pequeños vean a sus compañeros de juego, se olvidarán de llorar”. Esta psicóloga asegura entre risas que la mayoría de las veces lo pasan peor los padres que los niños.

“Si tuviéramos una mirilla, nos daríamos cuenta que en cuanto nos vamos, se quedan encantados jugando con los demás”, cuenta Silvia Álava Sordo. “Cuando se les va a recoger, es el momento de preguntar a la profesora por cómo ha estado en la clase, sobre todo por los peques que se han llevado un buen disgusto a la entrada”.

Las madres y los padres tienen que quedarse tranquilos porque los niños se adaptan con facilidad y van preparados para su entrada al colegio. “Si los peques ven que los padres lo pasan mal, ellos van a sentir esa angustia, porque tienen una gran capacidad de observación y su aprendizaje se basa en el modelado, copiar lo que hacen los padres”, señala esta psicóloga.

El segundo día ya van más tranquilos

Álava Sordo explica que “cuando son pequeños el segundo día todavía puede haber un poco de reticencia a la hora de entrar al cole”, pero es mucho más fácil que el primero. En el primer día, “el nivel de nervios es mayor por la incertidumbre de qué va a pasar, pero el segundo día de colegio, ese nivel de incertidumbre se ha reducido. Ya saben dónde van”.

Artículo escrito por Silvia Pozo Martínez: Leer más:  Ocho millones de sonrisas y lágrimas con la vuelta al cole  http://www.teinteresa.es/educa/millones-sonrisas-lagrimas-vuelta-cole_0_989902005.html#WaQ173QwdCQY4rgg

Los niños también pueden sufrir depresión postvacacional colaboración para teinteresa.es

Supremo-reconoce-castellano-cuestionar-inmersion_TINIMA20130226_1013_5Los dolores de tripa antes de ir al cole, símbolo de estrés postvacacional en los niños. Os adjunto la colaboración realizada con Silvia Pozo Martínez para teinteresa.es

  • La psicóloga Silvia Álava Sordo asegura que “los niños acusan mucho los cambios, pero también es verdad que se hacen a ellos más rápido”.
  • La mejor forma de que los niños se vuelvan a acostumbrar a la rutina es controlar los horarios de la comida y de sueño.

Va llegando el fin del verano y con él, se acaban las vacaciones y llega la vuelta al trabajo y también a los colegios. Es muy frecuente que durante esta transición de las vacaciones al trabajo, se produzca la depresión o síndrome postvacacional.

Mucha gente piensa que esta “depresión” se produce solo en los adultos. Pero los más pequeños también la sufren cuando no están lo suficientemente preparados para ‘la vuelta al cole’, después de más de dos meses de vacaciones, sin obligaciones ni horarios demasiado estrictos. Empiezan los dolores de tripa para remolonear a la hora de ir al cole, o los supuestos dolores de garganta que los más pequeños sienten los días antes de empezar las clases.

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, Silvia Álava Sordo, explica que “los niños acusan mucho los cambios, pero también es verdad que se hacen a ellos más rápido que los adultos”. Para evitar que los más pequeños de la casa padezcan los síntomas del síndrome postvacacional como apatía, una especie de tristeza o pereza, lo mejor es “el ajuste de horarios progresivo los días anteriores al comienzo del cole, sobre todo de sueño y de comida”.

Álava Sordo destaca para Teinteresa.es la importancia de que “unos días previos a la vuelta al cole empiecen a tener junto con los adultos los horarios que se van a tener durante el curso. No se pueden acostar, incluso el día antes de la vuelta al cole, a las 12 de la noche si se van a tener que levantar a las 7 o seguir comiendo a las 3 de la tarde, si en el cole la comida va a ser a la una”.

Esta psicóloga también cuenta que no hay que olvidarse de que su principal fuente de aprendizaje es el modelado, copian a sus adultos de referencia. “Si ven que el padre está “que horrible la vuelta al trabajo, que pereza,…”, el niño copia la conducta. Lo que hay que hacer es darles mensajes positivos: ‘que bien que ya vuelves al cole, vas a ver a tus amigos, vas a jugar con en el recreo’. Los padres deben cuidar mucho el tema de los horarios y el mensaje que se les da, siempre en positivo”, señala Álava.

Fuente  Los dolores de tripa antes de ir al cole, símbolo de estrés postvacacional en los niños  http://www.teinteresa.es/empleo/ninos-sufren-depresion-postvacacional_0_982102393.html#WaQ16c4tXoFfoRBP

“Este año habrá menos depresión postvacacional debido a la crisis” colaboración con teinteresa.es

trabajo-aumentan-enfermedad-arterial-coronaria_TINIMA20130513_1011_5Os adjunto el artículo de Silvia Pozo Martínez para teinteresa.es sobre a llamada “depresión post-vacacional”, en el que colaboro:

Se acaban las vacaciones en la playa y en los pueblos con el fin del verano, pero este año la vuelta al trabajo no será tan dramática y dura como otros. Esto es porque España está viviendo una crisis que por el momento tiene a 6 millones de personas en paro, lo que hace que los que tienen trabajo lo agradezcan y hasta vuelvan con buena actitud en septiembre.

Algunos expertos señalan que este año la depresión postvacacional afectará menos de lo normal a los españoles porque la crisis económica ha conseguido que quienes se van de vacaciones asuman con menos negatividad la reincorporación a la actividad laboral tras el periodo vacacional, pues prefieren tener empleo que estar sin él.

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y psicóloga, Silvia Álava Sordo, cuenta que “si en lugar de decirme a mi mismo: ‘Qué horror que vuelvo al trabajo’, el mensaje es ‘qué bien que tengo trabajo’, evidentemente el síndrome postvacacional va a desaparecer, porque el mensaje que le estamos mandando a nuestro cerebro es en positivo”.

Álava asegura que “por desgracia, la situación de crisis que vivimos, nos ajusta el mensaje que nos damos de que volver a trabajar no es terrible, e incluso que es una suerte y es buenísimo”.

Los que trabajan de cara al público, los más predispuestos a sufrirla

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes destaca que los más predispuestos a sufrir el síndrome postvacacional son las personas que trabajan de cara al público como los funcionarios, los sanitarios o educadores. “No eres tú solo el que gestiona tu propio trabajo, sino que es el público el que viene y no te permite gestionarlo como tú quieres”, señala esta psicóloga.

Por otro lado, la psicóloga especialista en terapia de conducta del Instituto Terapéutico de Madrid (ITEMA), Gala Almazán Antón, resalta que este problema suele afecta a personas jóvenes, menores de 40-45 años, y en muchas ocasiones, mujeres. Esto puede guardar relación con el hecho de que muchas todavía se encuentran con la difícil tarea de compaginar su vida laboral con la familiar, teniendo que compatibilizar las tareas domésticas, el cuidado de los hijos y la vuelta al trabajo.

Apatía, irritabilidad o tristeza, algunos de los síntomas

La psicóloga especialista en terapia de conducta del “Instituto Terapéutico de Madrid (ITEMA) explica para Teinteresa.es que el síndrome postvacacional es “una ausencia de adaptación o a un mal proceso de adaptación, por parte del trabajador o del estudiante, entre un periodo de vacaciones o de ocio y la vuelta a la vida laboral o académica. Supone, por tanto, una ruptura o cambio drástico entre el estilo de vida que se llevaba en vacaciones y el estilo de vida que hay que retomar”.

La psicóloga Silvia Álava Sordo añade que el cambio de rutina es muy fuerte. “Se llega de las vacaciones en las que no hay horarios, no hay obligaciones, se puede hacer lo que se quiera en cualquier momento y, de repente, te incorporas al trabajo, con unos horarios, con una serie de obligaciones muy marcadas, muy estrictas, y si además, en una gran ciudad, se le suma el desplazamiento, los atascos y el agobio, ese cambio tan fuerte es lo que causa el síndrome postvacacional”.

Las dos expertas coinciden en que los síntomas son la irritabilidad, apatía, falta de atención y de concentración, tristeza, cansancio físico y psicológico, debilidad generalizada, astenia, falta o problemas de sueño que pueden convivir luego con una somnolencia importante a lo largo del día, dolores musculares, falta de apetito o nerviosismo.

¿Cómo evitamos el síndrome postvacacional?

Álava Sordo cuenta que es importante sobre todo el “cómo se lo vaya a tomar la persona, lo importante siempre está en los pensamientos. Es muy importante el mensaje interior que nos estamos diciendo, si yo digo ‘qué horror, es horrible volver a trabajar, ya viene lo malo y se ha acabado lo bueno’, evidentemente no me voy a sentir bien. No se trata tampoco de autoengañarse: ‘¡ala, que bien que fenomenal que ya vuelvo a hacer lo que más me gusta!'”.

Pero sí por lo menos intentar crear un mensaje neutro, siempre en positivo: “‘Voy a ir a trabajar, voy a disfrutar’ porque todos tienen sus momentos buenos como el momento en el que se toma café con un compañero, unas risas con  algo gracioso, etc.”. Siempre hay que intentar rescatar las cosas buenas que tiene el trabajo y las cosas buenas que tiene el volver a casa, a la ciudad, a la rutina.+

Almazán Antón ofrece también algunos consejos para evitar este síndrome o por lo menos, prevenirlo:

  • No alargar las vacaciones hasta el último día antes de trabajar.
  • Retomar los hábitos y rutinas antes de la vuelta al trabajo.
  • Durante las vacaciones, es recomendable no romper “absolutamente con todo y mantener un mínimo de rutinas y horarios, especialmente a medida que se acerca el fin”.
  • Desarrollar alguna actividad de ocio que sea compatible con el trabajo para que el cambio no sea tan brusco y para no caer en el error de reservar o concentrar todas las actividades placenteras o gratificantes en el fin de semana.
  • Es importante evitar una motivación personal exclusivamente centrada en las vacaciones, pues no se puede estar deseando este periodo durante una mitad del año y lamentarse de que se hayan acabado durante la otra mitad.
  • Dividir el periodo vacacional en dos o más partes, siempre que sea posible.

Fuente: teinteresa.es

 

Revista YoDona: ¿Se puede evitar la ansiedad?

“¿Ansiosos por ‘la vuelta al cole’? Sin duda. Pero no precisamente en el mejor de los sentidos. El estrés, la angustia y el desasosiego esperan a la vuelta de la esquina junto con las responsabilidades propias de la ‘rentrée’. Los psicólogos advierten sobre los riesgos que entraña atajar los síntomas con remedios farmacéuticos en lugar de prevenir el problema. ¿Podemos, pues, evitar el mal trago?

La psicóloga Silvia Álava Sordo y la psicoanalista y escritora Mariela Michelena aportan el contrapunto profesional a las opiniones de la periodista y guionista Raquel Martos y de la actriz Leonor Martín”.

Os dejo el enlace al vídeo asociado al reportaje publicado el pasado sábado día 25 en la revista YoDona del diario El Mundo, en el que participo en su tertulia:

Podcast de la colaboración en el programa “En días como hoy” de RNE

Os adjunto una foto del programa de ayer con el enlace al podcast, mi participación (de la mano del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid) es en la parte final del programa, en el minuto 40:45