El COP Madrid se adhiere y se hace embajador del movimiento “Todos somos raros, todos somos únicos”

El COP Madrid se adhiere al movimiento solidario Todos somos raros, todos somos únicos (www.todossomosraros.es), que tiene como finalidad dar visibilidad, mostrar la realidad, las dificultades y las necesidades de los afectados por enfermedades raras, recaudar fondos para desarrollar proyectos de investigación, y apoyar la promoción del movimiento asociativo.

Además el decano del COPM, Fernando Chacón, ha sido declarado “embajador” de este movimiento solidario que nació en 2013, cuando fue declarado Año Español de las Enfermedades Raras, y que está liderado por la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), Federación Española de Enfermedades Neuromusculares (ASEM) y la Fundación Isabel Gemio para la investigación de la Atrofia muscular y otras enfermedades raras.

Proyecto Todos somos raros

Los objetivos de este movimiento son:

  • Dar visibilidad a las personas con enfermedades poco frecuentes: mostrar la realidad, las dificultades y las necesidades de los afectados por las enfermedades raras, para que dejen de ser las grandes desconocidas.
  • Fortalecimiento de las asociaciones de personas con enfermedades raras. Potenciar y establecer nuevas sinergias entre las asociaciones existentes para concienciar a la sociedad de la necesidad de su apoyo y compromiso con los afectados.
  • Fomentar la investigación, para prevenir y paliar el sufrimiento de los enfermos mejorando su calidad de vida.

En España hay más de 3 millones de personas afectadas por enfermedades raras. Las enfermedades raras, incluidas las de origen genético, son aquellas enfermedades con peligro de muerte o de invalidez crónica, que tienen una frecuencia o prevalencia baja (menor de 5 casos por cada 10.000 habitantes), según la definición de la Unión Europea. Bajo esta denominación, se incluyen más de 7.000 tipos de enfermedades “raras”, que afecta al 7% de la población mundial, y que comparten una problemática común: presentan muchas dificultades de diagnóstico y seguimiento, tienen un origen desconocido en la mayoría de los casos, conllevan múltiples problemas sociales, existen pocos datos epidemiológicos, plantean dificultades en la investigación debido a los pocos casos, carecen en su mayoría de tratamientos efectivos.

Las enfermedades neuromusculares son enfermedades genéticamente determinadas que producen debilidad muscular progresiva y una elevada mortalidad a los pacientes que las sufren, con frecuencia niños. Las enfermedades neuromusculares son un conjunto de trastornos de baja prevalencia pero, en su globalidad, constituyen el grupo más frecuente de enfermedades raras.

Entre las iniciativas que se están llevando a cabo para divulgar los objetivos de este movimiento y recaudar fondos destacan:

  • La 2 de Televisión Española ha emitido siete programas de televisión conducidos por Isabel Gemio semanalmente con el título Todos somos raros, todos somos únicos. Además, el programa aportó información sobre las enfermedades raras. Pueden verse todos los programas en la página Web (www.rtve.es/television).
  • SMS solidario en el que todos los que quieran colaborar pueden hacerlo mandando la palabra clave «RAROS» al 28030, y el importe integro (1,20 €) será destinado a la investigación de enfermedades raras.
  • I Congreso Escolar Internacional sobre enfermedades poco frecuentes.
  • Numerosas iniciativas llevadas a cabo en distintas ciudades españolas: galas de niños solidarias, conciertos, exposición de acuarelas, calendarios solidarios, etc.
  • Exposiciones en los aeropuertos españoles de fotografías que acercarán una visión de las circunstancias reales de las personas afectadas.
  • Gala Telemaratón, que emitirá La 1 de TVE el próximo domingo 2 de marzo de 17.30 a 23.30 horas y que pondrá el broche al año de las enfermedades raras.

Noche de la Psicología organizada por el Colegio de Psicólogos de Madrid

Ayer tuve el placer de asistir a la Noche de la Psicología, organizada por Colegio de Psicólogos de Madrid. En ella se hace entrega de los premios que reconocen las actividades y profesionales más destacados durante el año anterior dentro del mundo de la psicología. Os adjunto una foto con Vicente Prieto y Montserrar Montaño a la llegada al Casino de Madrid, lugar de realización del evento.

Noche de la psicología, con Vicente Prieto y Montserrat Montaño

Proyecto “Emociones y Salud”: porque todo cuenta

Emociones y saludLas emociones y el estilo de vida son factores esenciales para la salud, así, las personas con desórdenes emocionales presentan más problemas físicos crónicos, o quienes tienen trastornos de ansiedad padecen más enfermedades físicas, todo esto y mucho más en el tríptico elaborado a través de la colaboración entre el COP de Madrid y la SEAS.

Pincha aquí para acceder: 2 – Triptico-Emociones-Salud

¿Cómo se puede ayudar a un adolescente (desde el punto de vista del médico) a que su visita al dentista sea lo más agradable posible?

Adolescentes en el dentistaCuando el paciente a tratar es un adolescente, debemos de tener en cuenta los cambios psicológicos que se producen durante la adolescencia:

En su desarrollo intelectual, destaca la potenciación del sentido crítico.  Este hecho ocasionará muchas dificultades en las relaciones familiares, pero incluso puede hacer que surja tensión con el profesional. Surge una falta de reconocimiento de la autoridad, que les hace cuestionarse todas las normas establecidas por los adultos, aunque sea su dentista. Debemos entender que les falta la experiencia vital, lo que les lleva a defender posturas muy rígidas y extremas, y hace que desarrollen un sentido idílico de la justicia.

 Su mundo se amplía. La familia pierde protagonismo a favor del grupo de los amigos. Necesitan marcar una diferencia con la etapa anterior en la que se los protegía y cuidaba, ahora “ya son mayores” y todo lo que antes  admiraban de sus padres, pasa a ser juzgado y criticado. No obstante, no debemos confundirnos, a pesar de su aparente rechazo, todavía necesitan a los padres y precisan su cariño y comprensión.  En este sentido nos podemos encontrar que hagan más caso a lo que les dice sus amigos respecto al cuidado y a la higiene dental, que lo que les dice su dentista.

Su identidad está en crisis. Ellos se sienten débiles y en muchas ocasiones sacrifican sus decisiones y preferencias personales, en función de lo que el grupo tolere; si todo el grupo fuma o lleva determinada indumentaria, también ellos tienden a hacerlo, para no quedar apartados.

Todo esto no implica que vayan a ser grupo complicado de tratar en la clínica dental, pero conviene saberlo para actuar con ellos de la forma más adecuada posible. No podemos tratarlos como si fueran niños, pero tampoco vale jugar a ser sus “amigos o colegas”, hay que ser amables y agradables (es fundamental ganarse su confianza), pero sin dejar de ser firmes, e informarles de lo que les vamos a hacer. Esto les dará seguridad y confianza. Y no dejemos de tranquilizarles y de mantener el foco de atención fuera de ellos, haciéndoles preguntas, planteándoles algún tema de conversación entretenido… pues por la edad, puede que les de vergüenza reconocer que tienen miedo o que están nerviosos, cuando si que lo están.

¿Cómo se puede ayudar a un niño (desde el punto de vista del médico) a que su visita al dentista sea lo más agradable posible?

Niños y dentistas foto absolutsevilla.comPor regla general los niños tienen una gran capacidad de observación. Incluso superior a la de los adultos. Es por eso que lo primero que van a hacer cuando llegan a la consulta es fijarse en cómo está, en su decoración, su distribución… Es aconsejable, que en la sala de espera pueda haber alguna mesa y sillas pequeña para que ellos se sienten, que tengas cuentos o tebeos… algo que les haga saber que allí van niños, lo que puede ayudar a que se tranquilicen.

Citar a varios niños seguidos también es otra práctica recomendable. Cuando el niño ve a otros niños, se normaliza la situación, y si además el resto de niños, se portan bien, obedecen al dentista, y son “valientes” y no lloran, reforzará su conducta positiva.

Una vez que el niño está dentro, lo ideal es que pase solo a la sala, a no ser que se trate de un niño muy pequeño (bebés o niños menores de tres años que los padres tendrán que sujetar) o niños con necesidades especiales. No solo porque de esta forma el profesional solo tiene que atender al niño (hay padres que no dejar de hablar, preguntar, y demandan casi tanta atención como el niño); sino porque los niños se portan de forma diferente cuando los padres  están delante (y generalmente suele ser peor).

Otra cosa que debemos de tener en cuenta es que el niño va a valorar al profesional en cuanto entre por la puerta. Por lo que lo primero que debemos hacer será ganarnos su confianza. Ayudará que vea que su dentista, es agradable y amable, a la vez que firme y seguro.

Podemos preguntarle cómo se llama, cuál es su cole, cuál es su equipo de fútbol favorito… de esta forma ayudaremos a que se genere un clima de confianza.  Que el niño sepa lo que van a hacer también puede ser positivo. No hay que darle todos los detalles, ni utilizar un lenguaje técnico, pero si explicarle cosas que él pueda entender, como “ahora vas a abrir la boca, para que pueda revisar los dientes con ayuda de este espejito y ver si hay alguno que está picado”.

No hay que mentirle, pues perderemos toda la credibilidad. No le digamos que no le vamos a pinchar si puede que necesite anestesia. Pero tampoco anticipemos ni le demos más información de la necesaria.

Una vez que se ha iniciado el proceso en sí, tenemos que conseguir que el foco de atención del niño no esté en sí mismo, si no que intentemos mantener un foco de atención externo, para que no focalice la atención en lo que siente, no solo por el dolor, sino por la percepción de sus nervios (la respuesta en una situación de ansiedad se dispara cuando el foco de atención es uno mismo). Podemos entretener al niño preguntándole por sus juegos o deportes favoritos, o incluso plantearles una adivinanza, para que estén entretenidos y el foco de atención no esté en ellos mismos.

Una vez finalizado el proceso, es importante reforzar mucho al niño. Elogiar su conducta, lo bien que se ha portado… E incluso decírselo a los padres para que también puedan reforzarle. De esta forma, el niño se sentirá bien, y no pondrá problemas para volver a la consulta.

 

¿Cómo preparar a los niños para ir al dentista? (II)

Niños y dentistaDejando los posibles miedos a un lado, hay otras causas que también debemos conocer: hay determinados niños que plantean dificultades derivadas de la conducta, (a parte de los pacientes con necesidades especiales infantiles):

  • Niños con TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad), a los que les cuesta estar quieto en el sillón dental.
  • Niños carentes de normas y de límites, que no tienen interiorizada la autoridad, y retan incluso al dentista.
  • Niños muy inseguros que a la mínima se asustan y no se ven capaces de “soportar” lo que les haga el dentista.
  • Niños con padres muy permisivos, que delegan toda la responsabilidad en el dentista, y no les exigen una mínima colaboración…

¿Cómo preparar a los niños para ir al dentista?

Niños y dentistas foto dentalperfectHace unas semanas participé en un desayuno profesional organizado por la Gaceta Dental, en representación del Colegio de Psicólogos de Madrid, en él se trataron diversos temas relacionados con los niños y la salud dental: tanto los derivados de los cambios de hábitos alimenticios, como los relacionados con la adaptación de las consultas a los niños y consejos tanto para los padres, como para los propios profesionales, a la hora de recibir a un niño en consulta. Sobre ello hablaremos en los próximos días en el blog:

Miedos y actitudes de los niños ante el dentista: 

Lo normal es que los niños se porten razonablemente bien a la hora de acudir al odontólogo, pero conocer las causas que puedan hacer que tengan cierto temor nos permitirá ayudarles a superarlo:

  • El miedo de los padres: No olvidemos que los niños aprenden por modelado, es decir copian a sus adultos de referencia, que principalmente son su padre y su madre. Por eso es fundamental que los padres no tengan miedo a acudir al odontólogo, y que si lo tienen, no se lo trasmitan al niño.
  • El miedo al dolor: Muchos niños no acuden a la consulta hasta que hay un “problema grave”, por lo que les duele, y están más focalizados en ese dolor. Lo ideal sería que los niños acudan al dentista desde que son pequeños, que se hagan revisiones periódicas para evitar complicaciones, y que se normalice la visita al dentista, llegando a ser tan rutinaria como lo puede ser ir al pediatra.
  • El miedo a lo desconocido: Los niños, al igual que los adultos, pueden tener un cierto miedo a lo desconocido. El niño va a un sitio que no conoce, y no sabe lo que le van a hacer, por lo que es importante, que el ambiente que perciba en la clínica sea positivo y agradable.
  • La experiencia previa: Cuando ha habido malas experiencias previas, es cuando el niño puede desarrollar miedo o fobia al dentista, y ese temor le hace estar tan nervioso que no permite que el profesional realice su trabajo.